Ricardo Ávila
brújula

El papel aguanta todo

Hay que hacer votos para que la iniciativa tenga un mínimo de debates, pues hay críticas de fondo que no merecen ser silenciadas con un ‘pupitrazo’.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
diciembre 02 de 2018
2018-12-02 05:00 p.m.
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Faltan menos de dos semanas para que terminen las sesiones ordinarias de la legislatura y los proyectos clave del Gobierno siguen en veremos.

De los que están en la lista de pendientes, ninguno es más importante que la ley de financiamiento que tendrá que ser aprobada esta semana en comisiones –posiblemente hoy mismo– para que haga tránsito a las plenarias de Cámara de Representantes y Senado.

A pesar de que el reloj apremia, hay que hacer votos para que la iniciativa tenga un mínimo de debates, pues hay críticas de fondo que no merecen ser silenciadas con un ‘pupitrazo’.

Sin duda, la más inquietante es el señalamiento en el sentido de que la propuesta, lejos de despejar, agrava el panorama fiscal del país en la década que viene.
El planteamiento es muy sencillo. Si bien el próximo año los ingresos públicos aumentarían en unos siete billones de pesos, a partir del 2020 la situación se complica.

El motivo es que en ese entonces entrarán en vigencia plena los alivios para las empresas, que comprenden no solo una tarifa de renta que disminuye de forma gradual, sino el descuento del IVA pagado en la compra de bienes de capital y la deducción parcial de otros gravámenes.

De acuerdo con las cuentas que hace Anif, esos beneficios equivalen al 1 por ciento del Producto Interno Bruto, es decir, cerca de diez billones de pesos de hoy. El problema es que los recaudos solo subirían en 0,7 por ciento, con lo cual quedaría un faltante que haría todavía más difícil cumplir con la regla fiscal.

Para el 2022, la perspectiva sería aún más oscura, pues el agujero ascendería a medio punto del PIB. Las dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas no le caerán nada bien a las firmas calificadoras de riesgo que nos tienen en una especie de matrícula condicional y cuyo escepticismo es conocido.

Al respecto, el Gobierno le apuesta a un recorte sustancial en sus gastos, al igual que al éxito de los programas de lucha contra la evasión. En una versión de hace dos meses, la proyección era de 20 billones de pesos de mayores recursos por ese concepto. Si el papel aguanta todo, puede ser que los analistas no.

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