Ricardo Ávila
Brújula

Fueron por lana...

Todavía no es clara cuál va a ser la fuente principal que permitirá tapar un agujero presupuestal de 14 billones de pesos.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
noviembre 21 de 2018
2018-11-21 08:54 p.m.
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No son buenos los vientos que soplan para la ley de financiamiento en el Congreso. Y es que a pocos días de que se cumpla el plazo para radicar la ponencia que contendrá las modificaciones al texto original, todo apunta a que la piedra angular de la propuesta quedó eliminada por falta de ambiente político.

Solo de esa manera puede calificarse el reporte según el cual no habrá ampliación del IVA a aquellos bienes y servicios de la canasta familiar que hoy se encuentran dentro del grupo de los exentos o los excluidos. A lo largo de los días pasados los legisladores han escuchado las quejas de diferentes grupos de interés que presentan argumentos para que las reglas de juego vigentes no se cambien.

Más que entrar a valorar tales argumentos, hay un problema de números. Y es que todavía no es clara cuál va a ser la fuente principal que permitirá tapar un agujero presupuestal de 14 billones de pesos. Si bien la idea de subir la tarifa marginal del impuesto de renta de personas parece tener respaldo mayoritario y ahora avanza la iniciativa de ponerles mayores cargas a los dividendos, el impacto sobre los recursos futuros es de orden menor.

Debido a ello, se vuelve menos viable el intento de aligerarles las cargas a las empresas. Basta recordar que la posibilidad de deducir una serie de tributos disminuía la tarifa efectiva vigente en cerca de diez puntos porcentuales, de acuerdo con los cálculos publicados.

Ante la situación, aparecen otras opciones. Una es modificar la senda de reducción del déficit estatal, prevista en la regla fiscal. Basta recordar que frente a un saldo en rojo, previsto en 3,1 por ciento del Producto Interno en el 2018, para el próximo año el recorte tendría que bajar en siete décimas que equivalen –en números gruesos– a siete billones de pesos.

Saber si tanta creatividad pasará el filtro de las agencias calificadoras de riesgo es imposible aún, pero el peligro de que no sea así, es grande. Debido a ello, ojalá se pueda enmendar la plana, para que no se diga que el Gobierno fue por lana y salió trasquilado.

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