Ricardo Ávila
Brújula

Suspicacias a la orden

Bien se ha dicho en innumerables oportunidades, que los integrantes del Gabinete actúan como fusibles que se cambian, según la necesidad del momento.

Ricardo Ávila
Exdirector de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
agosto 22 de 2019
2019-08-22 10:00 p.m.
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Es indiscutible que una de las potestades que tiene un Presidente de la República es la de integrar su equipo de colaboradores de manera autónoma. Bien se ha dicho en innumerables oportunidades, que los integrantes del Gabinete actúan como fusibles que se cambian, según la necesidad del momento.

En tal sentido, es respetable la decisión de Iván Duque sobre la salida de la directora del Departamento Nacional de Planeación, Gloria Alonso, quien partirá como delegada de Colombia ante la Ocde. Más allá de que la funcionaria saliente tuvo a su cargo la exitosa redacción del plan de desarrollo y la posterior aprobación de la ley que lo acogió, el mandatario consideró que había cumplido su ciclo.

Dicho proceso no estuvo exento de roces, al interior del Ejecutivo. Quienes saben del asunto todavía recuerdan la polémica en torno a un artículo que le transfería al Ministerio de Hacienda las responsabilidades plenas, en materia del presupuesto nacional, que hoy recaen parcialmente en el DNP. La propuesta acabó siendo eliminada durante los debates en el Capitolio, tras haber sido criticada por varios economistas de postín que señalaban que el esquema vigente funciona bien.

Por cuenta de ese antecedente, son explicables las suspicacias ante la designación del hoy viceministro técnico de Hacienda, como nueva cabeza de Planeación. Más allá de la juventud de Luis Alberto Rodríguez, quien a sus 32 años llega a un cargo que usualmente han ocupado personas con mayor experiencia, el punto de fondo es si este se encargará de facilitar las cosas para que la institución deje de ser el brazo técnico del Gobierno, a la hora de definir las prioridades de la inversión pública.

Sin embargo, es tranquilizador el pronunciamiento de la Casa de Nariño al respecto. Si de lo que se trata es de remozar a parte del equipo económico, bajo el entendido de que el ordenamiento institucional seguirá siendo el mismo, así sea. En cambio, sería criticable que se trate de hacer por la puerta de atrás, lo que no se pudo por la del frente.

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