Ricardo Ávila
retrospectiva

Timonazo brasileño

Ya se empezaron a esbozar medidas que marcarán el timonazo ultraconservador de Bolsonaro.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
enero 04 de 2019
2019-01-04 06:46 p.m.
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La llegada de Jair Bolsonaro a la presidencia de Brasil, con una agenda social ultraconservadora y un programa de apertura económica y de alineamiento con Estados Unidos, promete sacudir la política interna y los equilibrios regionales de las últimas décadas. 

A sus 63 años, este exparacaidista de ultra derecha, nostálgico de la dictadura militar (1964-1985) y con un historial de exabruptos misóginos, racistas y homófobos, asume las riendas de la mayor potencia latinoamericana. Y lo hace con una fuerte legitimidad electoral, presentándose como un salvador en un país agotado por los escándalos de corrupción, la violencia y la crisis económica.

Como se esperaba, Bolsonaro inició su mandato con una serie de medidas que, por una parte, buscan apuntalar la recuperación económica luego de salir de la recesión, y por otra, darles gusto a los grupos que apoyaron su campaña, como la industria agroganadera y las iglesias evangélicas.

Esto, sin dejar de anunciar el despido de funcionarios de anteriores gobiernos, y especialmente los de lazos con el Partido de los Trabajadores, del expresidente Lula da Silva, una purga ideológica que está dejando tempranos resquemores.

A nivel económico, dos son los ejes de trabajo: el compromiso para aprobar una ambiciosa reforma del sistema de pensiones y un programa de privatizaciones que todavía se encuentra en evaluación, que incluiría 12 aeropuertos y cuatro puertos para conseguir unos 1.850 millones de dólares en inversión inicial.

El neoliberal Pablo Guedes, jefe de la cartera económica y que se perfila como uno de los ministros claves junto con el de Justicia, Sergio Moro, anunció disminución de impuestos, reformas al costoso sistema de seguridad social y una reducción del déficit fiscal del 36 al 20 por ciento del Producto Interno Bruto, medidas que agradecieron los mercados.

En los demás temas, particularmente en educación, derechos civiles, de los trabajadores y de las minorías, ya se empezaron a esbozar medidas que marcarán el timonazo ultraconservador de Bolsonaro.

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