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Ricardo Chica

'Foodgate': de la grasa al azúcar

Se trata de costos monumentales para un sistema de salud de las enfermedades crónicas generadas por la resistencia a la insulina. 

Ricardo Chica
POR:
Ricardo Chica
julio 15 de 2021
2021-07-15 08:29 p. m.
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La pretensión de la industria de alimentos de carbohidratos simples/refinados (CSR, el primero azúcar) de que ellos no son dañinos para la salud, por generar procesos inflamatorios raíz de las enfermedades crónicas que se agudizaron con la pandemia de obesidad, hace eco de una pifiada monumental en materia de ciencia y política nutricionales. 

Es alucinante que un estudio con toda clase de problemas (Ancel Keys Seven countries study sacó de la muestra los 15 países que incomodaban su correlación, etc.) diera lugar a un desplazamiento masivo de las grasas a los CSR, incluso recomendado por autoridades en la forma de la pirámide, en una huida de las grasas que, en su sustitución por carbohidratos, generó la más pavorosa epidemia de obesidad (las tasas duplicándose en las tres décadas 1980-2010, triplicándose las infantiles), junto con el correspondiente síndrome metabólico/resistencia a la insulina que está a la raíz de enfermedades como cáncer y alzheimer, además de cardiovasculares (en contravía de ese esfuerzo por frenar la epidemia de ellas). Todo consecuencia de un déficit energético por el hipometabolismo de la glucosa debido a la resistencia a la insulina, el cual se extiende hasta incluir dificultades de erección y migrañas.

En particular el Alzheimer ha sido denominado diabetes tipo 3 en razón de la contribución a este síndrome de ese déficit padecido por las células cerebrales como consecuencia de la resistencia a la insulina en el cerebro, el cual limita la capacidad de esta para evitar la acumulación de proteínas amiloides.

Una autentica conspiración entre académicos, autoridades e industria (esta última incentivando a los primeros con programas de investigación), se tradujo en esta pandemia Glucosa/Insulina-Síndromemetabólico/Resistenciaalainsulina–Diabetes/inflamación. Conspiración a la cual sirve el carácter adictivo del consumo de CSR (debido a la necesidad de un nuevo golpe de dopamina al final del ciclo) y el inclemente bombardeo publicitario focalizado en infantes influenciables, problemas que hacen ver lo urgente de reducir los niveles de consumo de gaseosas y golosinas que están causando esa pavorosa epidemia de obesidad entre ellos.

Y para los viejos, los absurdos niveles de ingesta de CSR que se han traducido en la epidemia de problemas cardiovasculares, cáncer y alzheimer que se viene derivando del desarreglo metabólico (exceso de insulina para procesar el exceso de glucosa), obesidad (almacenamiento de ese exceso de energía como grasa) y procesos inflamatorios y de stress oxidativo que se traducen en esas patologías.

Se trata de costos monumentales para un sistema de salud de las enfermedades crónicas generadas por la resistencia a la insulina. Todo por dicha recomendación de basar la alimentación en carbohidratos como fuente energía en vez de grasas, a la cual hace eco permanente la industria de alimentos de CSR.

RICARDO CHICA
Investigador de desarrollo económico

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