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Ricardo Chica

Los mitos de los economistas

La campaña presidencial ofreció interesantes ilustraciones de los mitos de los cuales viven los economistas, tanto de derecha como de izquierda.

Ricardo Chica
POR:
Ricardo Chica
agosto 01 de 2022
2022-08-01 11:59 p. m.
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La campaña presidencial reciente, y este periodo de debates sobre política económica, ofrecen interesantes ilustraciones de los mitos de los cuales viven los economistas, tanto de derecha como de izquierda. Dos mitos de los economistas de derecha que han emergido entre las críticas a Petro son: absolutamente y sin excepción la protección y el darle consideración al nivel de actividad junto con la inflación en la política monetaria son destructivos.

 Pero resulta que, aunque hay argumentos teóricos estáticos sobre costos de la protección los hay dinámicos sobre sus beneficios, y lo cierto es que 9 de cada 10 países desarrollados lo lograron bajo protección. Y en cuanto al dogma de que la política monetaria debe adelantarse en total desconsideración del empleo/crecimiento, lo cierto es el punto en el tradeoff entre desempleo e inflación es una escogencia social, lo cual solo puede implementarse así si la atención a ellos efectivamente se toma en consideración en las decisiones de la autoridad monetaria.

Claro que la prioridad del control inflacionario hace sentido, pero de nuevo, como con la protección, hay también situaciones en que esa consideración lo hace como lo muestra los costos que la obsesión de una inflación cero/objetivo en recesiones (o frustrando recuperaciones) ha tenido universalmente.

También la izquierda tiene sus mitos, como el papel del salario mínimo y en las políticas de desarrollo productivo y de CTI. La obsesión de la aristocracia sindical con el salario mínimo desconoce que ¾ de la fuerza laboral trabaja en condiciones de informalidad y que un salario excesivo es garantía de que ellos no salgan de esa situación, o más generalmente, resultar nocivo para la competitividad.

Es conocido el caso como el gobierno socialdemócrata alemán en un ejemplo de su política de concertación acordó con los sindicatos alzas salariales por debajo del crecimiento de la productividad, con lo cual salvo a la industria alemana de sucumbir a la competencia china. Claro que esto transfiere parte de los frutos de ese crecimiento a la inversión empresarial y que eso es nocivo para los trabajadores en el corto plazo, pero en el largo salva sus empleos. No que la acumulación de capital deba adelantarse sobre la base de compresión salarial, además porque esto es nocivo por la vía de la demanda, pero sin prudencia no habrá ingresos futuros para los trabajadores.

El análisis de la política de desarrollo productivo ha avanzado más allá de la limitada perspectiva de la falla de mercado en la dirección de consideraciones dinámicas, no limitándose a la protección que se sigue de estas. Pero eso genera unas exigencias de diseño e implementación ejemplificadas por la exitosa estrategia del milagro asiático.

Ahora, en cuanto a la política de CTI, caer en el folclorismo de que esta debe concentrarse en la asimilación de saberes ancestrales es no tener ni noción acerca de que se trata esa política, la cual debe buscar el acercamiento a la frontera tecnológica mediante un esfuerzo masivo de acumulación de capacidades cada vez más cercanas a esta.

Ricardo Chica
Investigador Desarrollo Económico

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