Ricardo Gaitán
Columnista

Covid-19, un negocio

Es clave recordar que estas empresas han recibido millones de dólares de subvenciones directas para la I+D de la vacuna.

Ricardo Gaitán
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Ricardo Gaitán
febrero 02 de 2021
2021-02-02 07:30 p. m.
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que al menos un 70% de la población debe vacunarse para poder legitimar la terminación de la pandemia. Esto equivaldría a 5.400 millones de personas inmunizadas, y si tenemos en cuenta que se requiere una segunda dosis, la demanda superará considerablemente la oferta inicial.

La carrera por obtener una vacuna ha significado una oportunidad de negocio para las empresas biotecnológicas y farmacéuticas. Durante 2020, 2021 y 2022 habrán sumado US$60 mil millones a su facturación, según Bloomberg, aunque el verdadero impulso del negocio se producirá este año, cuando se espera el mayor volumen de vacunación en el mundo.

La diferencia entre empresas biotecnológicos y farmacéuticas consiste en que las biotecs utilizan organismos vivos como bacterias o enzimas para fabricar sus antídotos. Por el contrario, las farma solo usan materiales químicos para crear sus medicamentos.

Si bien existe cierta superposición entre estos tipos de empresas, el alcance de las biotecnológicas es mayor debido a que obtienen patentes por 12 años, mientras que las farmacéuticas generalmente tienen los derechos durante cinco años.

Esto genera beneficios muy sutiles para las biotecnológicas que deben operar con pérdidas durante algún tiempo, hasta que aparece algún “factor” altamente rentable como la vacuna contra Covid-19. Esto explica por qué se producen alianzas estratégicas entre ellas.

Las empresas biotecnológicas que iniciaron el trabajo de la vacuna son: BioNTech, CureVac, Novavax, Janssen, Serum Istitute of India y Moderna entre otras. Las farmacéuticas son: Pfizer, AstraZeneca, Johnson & Johnson, Sanofi y GlaxoSmithKline (GSK).

A ellas se unió Bayer a través de un acuerdo de negocio con biotecnóloga CureVac. La poderosa marca alemana, dueña de Aspirina, tiene una logística de distribución global que ningún laboratorio del mundo posee.

El caso más claro de crecimiento será para la alemana BioNTech, asociada con la farmacéutica norteamericana Pfizer, que en la fase III demostró una eficacia del 95%. Esta alianza puede llegar a facturar seis mil millones de dólares en 2021, cuando se produzca el tope más alto de sus ventas.

De otro lado, Moderna, empresa de EE. UU., dará un salto grande en sus ingresos. Su vacuna, cuya fabricación fue adjudicada al laboratorio madrileño Rovi, es la más avanzada en plazos. Los resultados preliminares indican una eficacia del 94,5%.

Se estima que sus ingresos llegarán los US$5.000 millones. Novavax (que también dispone de una vacuna en fase III), llegará a los mil millones de dólares y CureVac dará la gran sorpresa en 2022, con mil doscientos millones de dólares según las previsiones.

Es clave recordar que estas empresas han recibido millones de dólares de subvenciones directas para la I+D de la vacuna o en contratos de suministro por parte de la UE y EE. UU.

Ricardo Gaitán
Consultor de marca.
ricardogaitan09@gmail.com

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