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Ricardo Gaitán
Columnista

Los trabajadores esenciales

Los trabajadores esenciales no tienen la opción de quedarse en el hogar, porque sus labores son imprescindibles para el bienestar de la comunidad.

Ricardo Gaitán
POR:
Ricardo Gaitán
agosto 25 de 2021
2021-08-25 07:30 p. m.
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Con el estallido mundial por causa del coronavirus a principios de 2020, los gobiernos de la mayoría de los países del mundo ordenaron el cierre temporal de los negocios y la cuarentena obligatoria, como medidas preventivas para detener la propagación del virus, lo que produjo la quiebra de un número considerable de empresas y el desempleo, que afectó en mayor proporción a los adultos mayores de 55 años.

La Organización Internacional del Trabajo informó que 2,7 mil millones de personas (81% de la fuerza laboral mundial), se han visto afectadas por las medidas de cierre. El 61% de los trabajadores son del sector informal, 90% de los cuales se encuentran en países de bajos y medianos ingresos donde las medidas de protección social a menudo son inadecuadas, con una falta de acceso a asistencia médica y protección económica.

Esta situación modificó los hábitos de consumo, de trabajo y de ocio, generando otras oportunidades para quienes realizan labores indispensables para la supervivencia: son los trabajadores esenciales en la pandemia, que trabajan para nosotros, haciendo lo que no podemos hacer por nosotros mismos.

Brindan atención a los enfermos, se encargan del abastecimiento de insumos en los supermercados, mantienen los espacios públicos seguros y limpios y llevan los paquetes y la comida a las viviendas de los trabajadores ‘conectados’.

Además, los trabajadores esenciales aportan su mano de obra en áreas imprescindibles como el saneamiento básico (alcantarillado y recolección de basura), mantenimiento de los servicios públicos y abastecimiento de productos esenciales y preservación de la infraestructura de comunicaciones.

Otras personas que no han dejado de cumplir con sus obligaciones en esta pandemia han sido los bodegueros, los taxistas y los policías, que con su trabajo heroico enfrentan el vandalismo y la inseguridad en las calles de las grandes ciudades.

Los trabajadores de la salud son otros paladines, que en condiciones peligrosas y agotadoras salvan vidas en todo el mundo. Pero su trabajo esencial va más allá de la atención médica, se requiere de custodia y control presencial de los enfermos en los hospitales, trabajo que no se puede hacer desde la casa.

Los trabajadores esenciales ayudan a mantener una apariencia de normalidad para los demás, con un riesgo alto para ellos y sus familias. Es la mano de obra que a menudo queda desprotegida por los gobiernos que no han podido proporcionarles el equipo de protección personal suficiente o los recursos para hacer su trabajo en mejores condiciones.

Los trabajadores esenciales no tienen la opción de quedarse en la comodidad del hogar, porque sus labores son imprescindibles para el bienestar de toda la comunidad. Ellos han enfrentado lo peor de la pandemia para que el mundo siga funcionando; son los héroes y sin su trabajo todo se hubiese desbordado. De hecho, son los que mantuvieron el planeta en movimiento cuando el coronavirus paralizó la economía.

Ricardo Gaitán
Consultor de Branding

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