Ricardo Gaitán
columnista

Super Bowl: 4 horas de consumo real

Son cuatro horas al año de consumo real y constante, que empresarios y comerciantes de distintos sectores económicos aprovechan de manera singular.

Ricardo Gaitán
POR:
Ricardo Gaitán
enero 30 de 2019
2019-01-30 09:45 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c7c330e8d35.png

Este domingo Estados Unidos vivirá la fiesta más importante de su deporte nacional: el Super Bowl, protagonizado por los Rams de Los Ángeles y Patriotas de Nueva Inglaterra, un certamen que trasciende lo meramente deportivo para enfocarse en aspectos publicitarios y de mercadeo, convirtiéndose en un festín de millones de dólares, donde todos ganan y también todos consumen.

Cerca de 188 millones de personas estarán frente a sus televisores para ver el encuentro, donde un espacio de 30 segundos al aire cuesta US$5,3 millones. En estos pocos segundos, la mayoría de las grandes marcas invierten el 10% de su presupuesto anual, porque saben que es la gran cita para conectarse con la gigantesca audiencia televisiva del mundo.

Alrededor del tiempo de transmisión, que dura cerca de cuatro horas, hay actuaciones de superestrellas como la banda de pop Maroon 5, Big Boi of Outkast y Travis Scott, que intervendrán en el medio tiempo. A los shows musicales hay que sumarle otro atractivo: los anuncios más icónicos que las grandes marcas han preparado expresamente para la ocasión. De hecho, el evento transmitido a 180 países en 30 idiomas, es una enorme vitrina publicitaria que genera millonarios ingresos para los involucrados.

Aunque los altos precios impiden que la mayoría de las marcas puedan mostrar sus productos durante la transmisión, no es un impedimento para participar en esta danza de millones. Lo importante es conocer el mercado y el comportamiento de la audiencia para encontrar formas y canales que los lleve directamente a sus consumidores antes y durante el evento.

Marcas de consumo masivo especialmente de los sectores de alimentos y bebidas han tomado gran protagonismo. La Asociación Nacional de Restaurantes de EE. UU. calcula que el día de la trasmisión, 12 millones de personas acudirán a restaurantes y bares a presenciar el partido. Por otro lado, habrá 48 millones de pedidos de comida a domicilio. En los Estados Unidos las compras más destacadas están en cabeza de la comida y las bebidas con un 82%, le sigue la ropa y merchandising del equipo favorito con el 11%. Un 8% de personas comprará un televisor nuevo. Para este año se calcula que 45 millones de personas organizarán una fiesta en casa para ver el Super Bowl con familiares y amigos.

Uno de los productos con mayor demanda durante la transmisión del partido son las alitas de pollo. Se estima una venta aproximada de 300.000 millones de alitas, 3.500 toneladas de guacamole y un consumo de 13 millones de kilos de papas fritas. Dominos Pizza estimó que entregará 1,2 millones de unidades de tamaño familiar, un aumento de 30 por ciento respecto a sus ventas en un domingo cualquiera.

La bebida estrella durante el Super Bowl es la cerveza. Expertos del sector estiman que los espectadores consumirán más de 200 mil millones de litros, una venta cercana a los US$1.300 millones. La venta de vino se estima en US$ 597 millones y las bebidas alcohólicas como whisky, ginebra, ron, vodka, etc., están calculadas en más de US$400 millones. El encuentro final del Super Bowl es un acontecimiento de trascendencia para la economía, son cuatro horas al año de consumo real y constante, que empresarios y comerciantes de distintos sectores económicos aprovechan de manera singular.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado