Ricardo Rojas Parra

¿Fricciones en el mercado laboral?

Ricardo Rojas Parra
POR:
Ricardo Rojas Parra
marzo 07 de 2014
2014-03-07 03:33 a.m.
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En el 2010, los economistas Peter Diamond, Dale Mortensen y Christopher Pissarides fueron galardonados con el Premio Nobel de Economía, por su análisis de los mercados con fricciones de búsqueda. Sobresale, particularmente, su aporte al ámbito laboral, ya que lograron explicar, con mayor precisión, cómo funciona dicho mercado y por qué hay desempleo en un país aun cuando existen en él vacantes por cubrir.

Una de las razones que dan los laureados para entender este fenómeno tiene que ver con la dificultad que poseen las empresas y los desempleados para entrar en contacto rápidamente. La justificación está en la existencia de fallas que afectan el flujo adecuado de información entre las partes y que hacen necesario que los individuos que buscan empleo incurran en costos de tiempo, desplazamiento y demás para encontrarse finalmente con las firmas que poseen vacantes.

La segunda razón está relacionada con el hecho de que algunas personas prefieren rechazar una oportunidad laboral y seguir desempleadas hasta hallar un mejor trabajo que cumpla su nivel de expectativas en términos salariales, de logros personales, etc.

Diamond, Mortensen y Pissarides afirman, además, que la intervención del Estado en ese mercado mediante políticas económicas que intenten disminuir los costos derivados de la búsqueda de trabajo puede afectar los niveles de desocupación de los países. La creación de bolsas de empleo y el otorgamiento de subsidios a los individuos cesantes son dos de esas medidas. Para ellos, la primera se convierte en una herramienta fundamental, pues facilita un emparejamiento más eficiente entre los desempleados y las empresas. En la segunda, consideran que altos subsidios de desempleo o la entrega prolongada de los mismos generan efectos perversos sobre los agentes, puesto que desincentivan la aceptación de ofertas laborales y extienden por más tiempo los periodos de búsqueda (desempleo de largo plazo).

Para el caso de Colombia, son varias las estrategias gubernamentales que se han venido diseñando e implementando para aminorar las imperfecciones presentes en el mercado de trabajo. Por un lado, la puesta en marcha del nuevo servicio público de empleo ha tenido como fin mejorar el ajuste y la articulación entre la oferta y la demanda laboral nacional, a través de la reducción del tiempo de búsqueda y los costos asociados a este proceso. Esta agencia, al brindar también asesorías y capacitaciones a las personas desocupadas para que fortalezcan su perfil de acuerdo con los requerimientos de las empresas, pretende incrementar significativamente el grado de acoplamiento entre las partes.

Por otro lado, es factible suponer que para la definición del subsidio para el trabajador cesante –que empezó a regir el primero de octubre del 2013–, el Gobierno tuvo en cuenta las reflexiones de los tres nobeles acerca del tema y, por ello, el monto de dinero que reciben hoy los individuos que se benefician del mismo no es lo suficientemente elevado para llevarlos a rechazar propuestas laborales (salario y medio del mínimo legal vigente) y su finalización es relativamente corta (6 meses). Todo lo anterior, conllevaría a un mejor funcionamiento del mercado laboral que aumentaría el bienestar de quienes participan en él.

Ricardo Rojas P.

Economista - Profesor universitario

riropa@gmail.com

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