Ricardo Santamaría
Columnista

Educación: un nuevo comienzo

Es tiempo de permitir que surjan las nuevas ideas para la educación. ¿Cómo? Abriendo espacios de discusión en
todos los niveles.

Ricardo Santamaría
POR:
Ricardo Santamaría
junio 01 de 2020
2020-06-01 09:00 p.m.
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Cuando empecemos de nuevo, debemos inventar nuevas formas de relacionarnos, de aprender. Un desafío mayor será crear una escuela donde lo esencial para los niños no sean los conocimientos, sino el valor de la solidaridad, de la cooperación, la empatía, la capacidad de ser felices por si mismos a través de conocerse, aceptarse y amarse.

Enseñarle a los niños que el perdón libera, que no hay nada de malo en equivocarse, que los sueños pueden alcanzarse, que hay que respetar al que es diferente, y que no hay mayor fortaleza para una comunidad que la diversidad. Que en esa diversidad nos hacemos fuertes y que de los fracasos se sacan los mayores aprendizajes de la vida.

Enseñarles relajación y manejo del estrés, la importancia del servicio, dieta y nutrición conscientes. Una escuela de valores, no solo de conocimientos. Ambos de la mano. Enseñarles el poder del silencio, del autoconocimiento, la bondad, honestidad y verdad, la no violencia. Respetar a todos los seres vivos.

Muchos padres se han convertido en maestros en esta cuarentena. De este proceso saldrán niños diferentes. El punto es: ¿Como vamos a trasladar estos aprendizajes al colegio? No podemos hacer borrón y cuenta nueva y volver a lo que existía antes. Perderíamos la oportunidad que hoy tenemos para transformar la educación.

No soy experto ni soy padre, así que en esto estoy improvisando. Pero soy buen observador. Y soy tío y padrino. Y no hace mucho fui niño, lo que quiere decir que también soy hijo. Y tuve que llegar a los 45 años desorientado y vacío para darme cuenta de que si no cambiaba, moría. Y habría tenido la peor de las muertes:
la que ocurre en vida. La que es producto de un corazón cerrado, la que surge de vivir desde el miedo y no desde el amor.

Con esas credenciales digo lo que digo. Hoy se que quizás a las buenas podría haber descubierto a los 10 años, lo que a las malas entendí a los 50. Si hay un cambio real y profundo, para bien de la humanidad, y que signifique un nuevo paradigma de vida, es el que podamos hacer en la educación de los niños. Si lo logramos como sociedad, esta pandemia habrá valido la pena.

Es el reto de educadores, profesores y padres de familia. Nadie sabe a ciencia cierta que hacer. Unos tienen ideas, otros preocupaciones. Por eso es un camino de creación colectiva. No es momento de aferrarnos a viejos modelos. Es tiempo de permitir que surjan las nuevas ideas. ¿Cómo? Abriendo espacios de discusión en todos los niveles: En los colegios públicos y privados, universidades, en las instituciones estatales que manejan el sector, los centros académicos y de pensamiento, los medios de comunicación y los foros empresariales.

Hay que recoger las enseñanzas y lecciones que a los padres les dejaron tener a sus hijos tanto tiempo en sus casas, conviviendo día y noche y compartiendo con ellos los aprendizajes que recibía de sus maestros por la pantalla del computador. Ese es el punto de partida de este proceso. Y a partir de allí crear nuevos contenidos para la educación de los niños. Podría ser un nuevo comienzo para la educación en Colombia.

Ricardo Santamaría
Analista e historiador
risasa1960@gmail.com

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