Ricardo Santamaría
Columnista

‘La paz es el camino’

Pasaremos años y décadas recuperando el terreno perdido en temas claves como la pobreza y el empleo.

Ricardo Santamaría
POR:
Ricardo Santamaría
mayo 18 de 2020
2020-05-18 10:00 p. m.
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Nunca como hoy, había tenido tanto sentido la frase pronunciada por el inolvidable líder hindú, Mahatna Gandhi: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”.

¿Qué va a pasar con las guerrillas que aún operan en el país en este escenario que vivimos hoy de reapertura gradual de la economía y los negocios, mientras que el riesgo de contagio del virus sigue presente y puede aumentar?

¿Qué pasará por la cabeza de los jefes de estos grupos ilegales, el ELN y la disidencia de las FARC? ¿Abandonarán la violencia y se sumarán al esfuerzo colectivo de recuperación económico de municipios y regiones que será lento y doloroso? ¿O por el contrario, con una visión guerrerista y miope de la realidad, verán esta coyuntura como un momento para fomentar el caos y seguir ejerciendo violencia contra las instituciones, la población civil y la infraestructura económica?

Esto último sería descabellado. Uno no se imagina a los guerrilleros marchando con tapabocas y guantes. Son imágenes absurdas. Tanto como la idea de seguir combatiendo en un momento como el que vive Colombia y el mundo. Ninguna causa justifica seguir matando. Ninguna.

Pasaremos años y décadas recuperando el terreno perdido en temas claves como la pobreza y el empleo y lo último que necesitamos es que, paralelamente, el país siga enfrentando los desafíos de la violencia.

Ni en el pasado, ni hoy, y mucho menos en el futuro, el terrorismo ha doblegado a la sociedad colombiana, no importa si proviene del narcotráfico, los paramilitares o la guerrilla. Es una lección clara de nuestra historia reciente.

Es tiempo para que de una vez por todas los jefes de las organizaciones que siguen al margen de la ley asuman que el momento para la lucha armada terminó. Ya había expirado con la paz lograda en el Gobierno Santos. Ni las armas, ni la violencia sacarán adelante al país. Mucho menos en medio de los secuestros, la extorsión y le narcotráfico.

A Colombia la sacarán adelante hombres y mujeres honestos, muchos de los cuales empezarán de nuevo. Empresas grandes, medianas y pequeñas que tendrán que reinventarse.

Será un esfuerzo inmenso de creatividad y paciencia como nunca la hemos vivido antes. La misma que siempre ha mostrado este país y sus gentes, que se crecen frente a la adversidad. Que ni se rinden ni se arrodillan frente a ningún violento.

El Gobierno podría facilitar el proceso, impulsando una renovada política pública que facilite la desmovilización y el desarme, individual o colectiva, de la guerrilla que sigue al margen de la ley. Todos los instrumentos para que la paz siga están vigentes, incluida la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz), como mecanismo central de la justicia transicional (La que ocurre en el proceso que va del conflicto a la reconciliación).

La tarea que tenemos a partir de este momento es un esfuerzo monumental y colectivo. No hay espacio para los radicalismo. Mucho menos para la violencia. Es hora de reconciliación, no de guerra.

Es hora de dejar atrás, por fin, los últimos remanentes del conflicto en Colombia. Esto les dijo Gandhi a sus compatriotas, reflexión que también tiene sentido para nosotros: “Si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”.

Ricardo Santamaría
Analista y escritor.
risasa1960@gmail.com

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