close
close
Ricardo Santamaría

No es nuevo

¿Qué propone hoy Colombia más allá de repartir culpas a otros países?

Ricardo Santamaría
POR:
Ricardo Santamaría
septiembre 26 de 2022
2022-09-26 10:09 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2021/05/25/60ad204535a4a.png

Lo dicho por el Presidente Petro en la ONU la semana pasada en relación con el narcotráfico y Estados Unidos no es nuevo. Desde hace 40 años, varios Presidentes colombianos han dicho algo similar allí mismo. En 1983, Belisario Betancur, en un discurso en la Asamblea de la ONU que finalizó con un aplauso cerrado, hablando sobre la necesidad de que las superpotencias de entonces, Estados Unidos y la Unión Soviética, se sentaran conversar, fijó la posición de Colombia así: “Ni satélites ni dependientes de nadie, tampoco enemigos de nadie”.

En ese momento era una posición afirmativa de una nación Latinoamericana, en medio de la Guerra Fría, en donde solo había dos posiciones posibles desde la perspectiva de las superpotencias: amigo o enemigo.

Virgilio Barco, en 1987, fue audaz y cambió para siempre el tablero en el cual las naciones luchaban la guerra global contra las drogas ilícitas. Hasta ese momento el narcotráfico era considerado un problema de las naciones suramericanas que producían y llevaban la cocaína a Estados Unidos y así, la guerra se libraba en las selvas de Colombia, Perú y Bolivia.

Barco habló de la “corresponsabilidad” entre productores y consumidores y la lucha se equilibró. Eran tan responsables los que producían como los que consumían. E hizo algo: A nombre del Gobierno de Colombia lideró una campaña de publicidad en la prensa estadounidense, con fotos explícitas en las que se leía el mensaje de que la droga que se consumía en Estados Unidos estaba manchada de sangre colombiana.

Desde entonces la lucha global contra las drogas, cambió. Y Cesar Gaviria en su discurso ante la ONU en 1990 dio un paso adelante y no solo le pidió a Estados Unidos y Europa que persiguieran y controlaran el consumo de cocaína, sino los responsabilizó de eslabones claves del negocio como el trafico de armas y precursores químicos, las redes internacionales de distribución y el lavado de activos. Y pidió una jurisdicción internacional de justicia para perseguir a narcotraficantes y terroristas.

Mas adelante, Juan Manuel Santos, en su discurso ante la ONU en 2017, informado sobre el acuerdo de paz firmado con las FARC, dijo lo siguiente: “He dicho muchas veces que la guerra contra las drogas no se ha ganado, ni se está ganando, que requerimos de nuevos enfoques y nuevas estrategias … Es necesario Llegar a consensos respecto de asuntos centrales, como el de no criminalizar a los adictos y entender el consumo de drogas como un asunto de salud pública y no política criminal … Es hora de hablar de regulación responsable”..

Así, fue Colombia desde la ONU, quién, en distintos momentos, abrió la discusión mundial de la corresponsabilidad, regulación y legalización de las drogas. Hoy, Gaviria y Santos son abanderados de la regulación en el manejo de las drogas ilícitas, que es el camino a la legalización. El Presidente Petro se queda en el diagnóstico. ¿Qué propone hoy Colombia más allá de repartir culpas a otros países?

Ricardo Santamaría
Analista

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes