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Ricardo Villaveces P.

Menos agite y más reflexión

Hoy es difícil encontrar un empresario o un inversionista que no esté considerando alternativas para proteger sus activos en el exterior.

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
septiembre 11 de 2022
2022-09-11 08:03 p. m.
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Como se ha dicho en otras ocasiones, lo mejor que le puede pasar a Colombia es que al gobierno le vaya bien y hay que darle un compás de espera para ver que se puede esperar de su gestión. Cumplido un mes, sin embargo, ya hay elementos para irse formando una opinión y para sentir preocupaciones.

Parece claro que el presidente tiene una visión conceptual del país que quisiera construir. Esa mirada muestra mucho de elucubración teórica y como ideal para el largo plazo puede servirle de guía para su gestión. No obstante, de ese modelo ideológico e idealizado a la aplicación concreta, hay un trecho muy grande.

Por otra parte, entre compromisos políticos y carencia de personas con las cualidades apropiadas en su movimiento, lo que se ve es mucho de improvisación y bastante descoordinación. Hay títulos académicos y capacidades personales, pero desconocimiento sobre el funcionamiento del Estado. Tienen mucho por aprender sobre las complejidades que supone la interrelación de las decisiones gubernamentales y las implicaciones que ellas tienen en todos los ámbitos.

El origen puramente académico de varios de los nuevos funcionarios y su desconocimiento de los temas concretos es evidente. Es preocupante que, en lugar de preocuparse por aprender antes de actuar se desbordan en elocuencia dando señales contradictorias y perjudiciales a sectores tan sensibles como son los actores económicos.
La actividad del gobierno ha sido frenética, pero eso no garantiza las mejores decisiones ni les da tiempo para la coordinación y la reflexión.

La obstinación con algunos temas y la reticencia a considerar alternativas, cómo está ocurriendo con la reforma tributaria o con los anuncios frente al sector de los hidrocarburos, es un buen ejemplo de los errores que se pueden cometer por aferrarse a posiciones fundamentalistas. Nadie discute, por ejemplo, que ante la debilidad de las finanzas públicas es conveniente hacer un esfuerzo tributario, pero todo indica que son exageradas sus aspiraciones de recaudo. Lejos de ser la reforma que corregiría problemas de fondo está castigando severamente a los mismos que siempre han pagado impuestos y dando señales perversas a las empresas y a los inversionistas. Se puede especular mucho sobre el tema, pero hoy es difícil encontrar un empresario o un inversionista que no esté considerando alternativas para proteger sus activos en el exterior.

¿Será esa la manera de crear riqueza? Los anuncios sobre reforma laboral, el caos de las invasiones de tierra y el desconcierto que producen personas como la Ministra de Minas y Energía no son buenos augurios para un presidente que tendría la posibilidad de hacer cambios relevantes y lograr resultados positivos, si escucha, busca consensos y reflexiona sobre las consecuencias de unas decisiones que se están mirando no solo internamente sino también por las distintas entidades internacionales relacionadas con Colombia.

Ricardo Villaveces P.
Consultor privado.

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