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Ricardo Villaveces P.

Prioridades

Es necesario que el gobierno entienda que las ideas y aspiraciones que puedan tener en lo político tienen consecuencias en lo económico.

Ricardo Villaveces P.
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Ricardo Villaveces P.
octubre 09 de 2022
2022-10-09 08:12 p. m.
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“Cambiar todo para que nada cambie”, así lo expresó Giuseppe de Lampedusa en su novela El Gatopardo a mediados del siglo pasado y puede ser el rumbo en que termine el gobierno de seguir por esta vía de pretender cambiarlo todo. En ese ejercicio de planeación que realizó el alto gobierno en los últimos días el mensaje que trascendió a la opinión fue el de que la prioridad absoluta es la de hacer cambios.

Enfrentarse a las complejidades del Estado, entender las restricciones jurídicas y normativas y contrastar las aspiraciones con las limitaciones de recursos es algo que lleva, sin grandes elucubraciones, a concluir que es imprescindible fijar prioridades. De otra parte, los cambios que se pretendan hacer deben estar articulados en todas sus dimensiones. Es decir, que independientemente de las decisiones políticas que se tomen es necesario conocimiento del tema y análisis técnico para poder entender y evaluar las consecuencias de las decisiones.

Hasta ahora lo que se ve es el discurso en abstracto pero poco de prioridades, poco de análisis y, en algunos casos, un preocupante desconocimiento de los temas a su cargo. Son varios los funcionarios que parecen no haber entendido que ya les pasó el tiempo para el activismo y el discurso y es la hora de enfrentar los problemas concretos de los despachos bajo su responsabilidad.

Esa falta de prioridades y ese afán de cambiar por cambiar lo que genera es incertidumbre y desconfianza. Muchos son los argumentos que se pueden dar sobre las bondades de lo que están haciendo. Lo concreto, sin embargo, es que los que juzgan estos temas de manera implacable son los mercados y lo que está ocurriendo es muy preocupante. La prima de riesgo del crédito colombiano viene creciendo de manera sostenida.

Los papeles colombianos cotizan con una prima mayor que la de Brasil, país con una calificación dos escalones por debajo de la colombiana ( BB+ vs BB-). Esto lo que quiere decir es que la deuda externa se encarece y el apetito por los papeles colombianos puede reducirse complicando la situación fiscal. Más que eso, de seguir esa tendencia esto puede llevar a que los inversionistas extranjeros en deuda colombiana liquiden sus inversiones las lleven a otros países y se acentúe la presión sobre la tasa de cambio.

El ministro Ocampo entiende perfectamente estos riesgos pero, por más cuidadoso que quiera ser, difícilmente los mercados van a quedar tranquilos con mensajes tan preocupantes como los que se han planteado en frentes como el energético, el de la salud, o el de la legislación laboral. Es necesario que el gobierno entienda que las ideas y aspiraciones que puedan tener en lo político tienen consecuencias en lo económico y estas, a su vez, pueden dejarnos en el peor de los mundos, sin cambios en lo necesario y con más necesidades.

Ricardo Villaveces P.
Consultor privado

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