Ricardo Villaveces P.

Incertidumbre e incertidumbre

Con el argumento de que seguramente Trump cometió delitos pero que no son graves para destituirlo los republicanos absolvieron al Presidente.

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
febrero 16 de 2020
2020-02-16 05:32 p.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c7865def38d.png

La semana que pasó ha sido importante no solo para los Estados Unidos sino para el mundo. La absolución de Trump en el Senado, sin querer oír evidencias adicionales y con el convencimiento por parte de varios de los senadores de la culpabilidad del presidente resulta muy preocupante. Con el argumento de que seguramente cometió los delitos pero que no son suficientemente graves para destituirlo los senadores republicanos se lavaron las manos y absolvieron al Presidente.

Esto, desde un punto de vista puramente electoral, no es sorpresivo dado la forma en que ha evolucionado la política norteamericana en los últimos años que, con fenómenos como el llamado Tea Party sectores del partido Republicano empezaron a mostrar una absoluta irracionalidad en sus posiciones y señales claras de que muchos de sus miembros pretendían agudizar las contradicciones, como dirían los marxistas, y con odio mas que con argumentos imponer puntos de vista que pueden llevar a situaciones de autoritarismo y de crecimiento de tendencias como las del supremacismo, reviviendo tensiones y conflictos que no se veían desde los tiempos de las luchas por los derechos civiles en los años sesenta.

La solidez de EE. UU. ha estado cimentada, en gran parte, en la fortaleza de sus instituciones y en mecanismos como el de los pesos y contrapesos que evitan los abusos y la concentración excesiva del poder. De otra parte, el rechazo a la mentira por parte de sus gobernantes, ya fuera mito o verdad, daba a su Presidencia un aura de respetabilidad que le permitió atravesar crisis serias como las de Nixon.

Pues bien, con el megalómano y mentiroso compulsivo que está en el poder y con la complicidad de los republicanos todo esto queda desvirtuado y ha quedado clara la laxitud moral de millones de ciudadanos que se rehúsan a ver la realidad de lo que está sucediendo a pesar de la tradición puritana y del peso de grupos religiosos que, como los cristianos, prefieren mirar para otro lado.

Uno pensaría que en un país donde a la vez hay tanta gente buena y capaz y un genuino interés de muchos por la solución de los grandes problemas de la humanidad el error que el país cometió eligiendo a Trump pronto se iría a corregir pues habría un campeón que defendiera los principios que dieron piso a esa gran nación. Pues bien, el caos que están presentando los demócratas en la selección de su candidato pocas esperanzas da y, como todos están pronosticando, de no suceder algo extraordinario en el partido demócrata Trump será reelegido.

Algunos analistas políticos norteamericanos en publicaciones prestigiosas señalan, sin embargo, que puede haber sorpresas, pues allá también los ciudadanos han dejado de creer en los partidos y las elecciones de este año no obedecerán a la lógica partidista tradicional. Dicen que los swing states, por ejemplo, no definirán la elección, como ha sido lo tradicional. Los cambios, sin embargo, pueden ir en cualquier sentido y el mundo terminará afectado por ellos. Amanecerá y veremos pues la incertidumbre es el sino de estos tiempos.

Recomendados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes