close
close
Ricardo Villaveces P.

Sanciones

Surgen preguntas del impacto que sobre el ciudadano común pueden tener decisiones de juntas directivas o de administradores que actúan como estados.

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
marzo 13 de 2022
2022-03-13 06:57 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c7865def38d.png

Ante los abusos y atropellos cometidos por Trump el mundo vio con alivio la sanción que le impusieron en las redes sociales que, como Twitter, eran sus principales armas para agredir y manipular la opinión. Mirando el tema con un poco más de cabeza fría no deja de ser preocupante que sean unas empresas y unos funcionarios y directores quienes se toman la atribución de sancionar a un presidente. Sin duda este es un tema que va a merecer análisis y regulación pues, así como en este caso ayudaron a defender la democracia, podrían haber hecho un gran daño.

Ese gigantesco poder de algunas empresas lo estamos viendo por estos días en el caso de Ucrania y, de nuevo, hoy parecen alineadas contra una posición autoritaria y brutal de quien pretende avasallar a una nación de la importancia de Ucrania. Sin embargo, surgen muchas preguntas sobre el impacto que sobre el ciudadano común pueden llegar a tener las decisiones de juntas directivas o de administradores que resuelven actuar como estados y que toman posiciones de claro contenido político.

En este mundo globalizado e hiperconectado, acciones como suspender del sistema Swift a los bancos, las tarjetas de crédito para comercios y consumidores, cerrar la distribución de computadores y demás elementos tecnológicos, esenciales hoy en el diario vivir tanto en lo empresarial como en lo doméstico, son acciones de gran impacto y trascendencia. En 300 estima la Universidad de Yale el número de grandes empresas que han suspendido total o parcialmente la operación en Rusia desde que comenzó el ataque a Ucrania. Servicios aéreos, en turismo, mensajería, comunicaciones, servicios administrativos etc que se venían prestando por proveedores globales han sido suspendidos. Sin duda, además de las sanciones impuestas por los gobiernos estas decisiones empresariales son un arma muy poderosa para entorpecer el funcionamiento de una sociedad moderna.

Seguramente este tipo de acciones serán positivas para lograr un rechazo más generalizado de la opinión a la actitud de Putin y pueden contribuir al des-escalamiento del conflicto y nos enseñan como son las nuevas reglas de juego en este escenario globalizado. Preocupa, sin embargo, no saber si son decisiones puramente empresariales o tienen un carácter político que, en esta ocasión, pueden estar en la dirección correcta, pero en otra puede ocurrir lo contrario. Las armas para la guerra han cambiado y también las posibilidades para que la gente reaccione.

La ciberseguridad se ha convertido en un frente de la primera línea y ver miles de voluntarios en diversos países sumándose al esfuerzo bélico para apoyar a Ucrania desde sus casas es algo que no se había visto. Todas estas novedades muestran como la guerra está cambiando y como algo tan serio está, en alguna medida, quedando por fuera del control de los estados con todos los riesgos que esto pueda suponer.

RICARDO VILLAVECES P
Consultor privado

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes