Ricardo Villaveces P.

Recuperar el terreno perdido

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
marzo 26 de 2013
2013-03-26 01:56 a.m.
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Buenas noticias las que proporcionó el Dane con la información sobre el crecimiento de la economía en 2012, que lo sitúa en el 4 por ciento. Sin duda, en un entorno aún tan vulnerable de la economía mundial –en el que problemas de un país tan pequeño como Chipre vuelven a generar inconvenientes serios en los mercados financieros– es una buena noticia que la economía colombiana siga creciendo con tasas significativas.

Los mercados, por el otro lado, reaccionan de manera extraña a las cifras simbólicas y, por ello, haber alcanzado el 4 por ciento resulta diferente a que la cifra hubiera sido 3,9 por ciento. Es algo similar a los precios que terminaban con 99 centavos en una famosa cadena de almacenes norteamericana que, por años, jugó con esas particularidades de la mente, que considera distintas cifras que son sensiblemente iguales.

Un crecimiento del 4 por ciento, con una inflación bajo control, un déficit fiscal muy moderado, reservas internacionales en niveles récord y con posibilidades de incremento, y una tasa de empleo mejorando gradualmente son, entre otros, indicadores de una economía que se ha ido ganando una posición destacada en un contexto internacional bastante turbulento, como ha sido el que se ha venido registrando desde hace ya un lustro. Las posibilidades de mejora en los índices de calificación de las certificadoras internacionales son cada vez mayores, y el país sigue siendo un destino atractivo para los inversionistas internacionales.

En ese ambiente de pesimismo, que se ha sentido en el país en las últimas semanas por cuenta de diversos factores locales, no se puede perder de vista que muchos de los que se pueden denominar factores fundamentales van por buen camino. En lugar del pesimismo parroquial, deberíamos ser más receptivos a las opiniones de quienes nos ven desde afuera y perciben un país con dificultades, pero en continuo progreso y con mucho futuro.

Cuando se miran las cifras del crecimiento, no resulta sorpresivo comprobar que los lunares en el crecimiento están, fundamentalmente, en los sectores de bienes transables y, en particular, en lo que tiene que ver con industria y agricultura, y eso, como se ha dicho, de manera repetida en esta columna, se llama revaluación. Es cierto que las medidas recientes en algo han atenuado el problema y se ha logrado una recuperación apreciable en la tasa de cambio, pero, no es menos cierto, no ha sido suficiente. Se requiere más agresividad en las medidas y más conciencia del alto costo que tendría el país si dejara que su sector productivo se siga debilitando.

En paralelo, es absolutamente imprescindible que se pongan en marcha los proyectos de infraestructura vial en curso. El costo que tuvo para el país el retraso en este campo durante el último Gobierno fue inmenso y es necesario empezar a corregir esa falla. La competitividad colombiana en un país con las características topográficas del nuestro va a estar dependiendo, en alto grado, de superar esta barrera de atraso. Este Gobierno ha hecho importantes cambios en lo normativo y funcional, ahora se necesita ejecución y más ejecución.

Ricardo Villaveces P.

Consultor privado

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