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Roberto Angulo

Barranquilla: sigan creyendo que la marimonda es Mickey

La covid le dejó un cráter de 15 puntos más de pobreza; el más grande de 23 ciudades y suficiente para borrar dos veces el ‘milagro barranquillero'.

Roberto Angulo
POR:
Roberto Angulo
marzo 09 de 2022
2022-03-09 07:07 p. m.
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Un video que salió en redes sociales me impulsó a escribir esta columna. Se trata de una escena lamentable que ocurrió hace unos días en el sector de la Cangrejera (al noroccidente de Barranquilla), en la que el alcalde Pumarejo, desencajado de la ira, increpó a un ciudadano que le reclamaba por acordarse de ellos solo en tiempos de elecciones: “Discúlpame tú papito, (...) no te voy a dejar hablar, ¿sabes por qué? ¡Porque estás diciendo pendejadas!”, sentenció con aplausos de fondo.

Lo que pasó en la Cangrejera podría ser sintomático de una arrogancia creciente del gobierno y de las élites de la ciudad justificados en la creencia de lo que se ha promocionado como el ‘milagro barranquillero’.

Como no creo en milagros ni en esa visión del desarrollo que silencia la voz de los excluidos, me permito escribir en esta columna sobre el lado A y el lado B del milagro barranquillero en lo que tiene que ver con la reducción de la pobreza.

El lado A: Barranquilla AM logró ser la tercera ciudad capital (después de Cali AM y Pereira AM) que más redujo pobreza entre 2013 y 2019 al pasar de 32% a 25%, es decir, que puso sobre la mesa una carta de 7 puntos porcentuales menos de pobreza; muy por encima del desempeño del total de las 23 ciudades.

El lado B: el problema de Barranquilla es que la mayoría de esas personas que han salido de la pobreza no han podido subirse al bus de los buenos puestos de trabajo. Hace unos años construimos un índice de inclusión para ciudades que medía el porcentaje de población que no era pobre monetaria ni multidimensional y que al tiempo contaba con empleos formales y de calidad; en 2018, en el esplendor del milagro, la ciudad tan solo alcanzaba el 19% de su población en inclusión social y productiva, muy lejos de las 23 ciudades que en total llegaban al 30%. La fragilidad de Barranquilla como aglomeración urbana había sido identificada por la Misión de Ciudades del DNP, cuando mostró que, de los 18 ejes del sistema de ciudades, el de Barranquilla y sus municipios aglomerados ocupaba el puesto número 13 ordenados de mayor a menor PIB percápita.

El lado A nos muestra que una buena cantidad de pobres de Barranquilla sí superó el umbral de pobreza en la década pasada, pero el lado B nos recuerda que lo hicieron usando una escalera rota. Tanto así, que en 2019 casi dos tercios de la ciudad era pobre o vulnerable y el meteorito de la covid le dejó un cráter de 15 puntos más de pobreza en 2020; el más profundo de las 23 ciudades y suficiente para borrar dos veces la carta del ‘milagro barranquillero’.

“Discúlpame tú, papito” no, señor alcalde y amigos del club de aplausos, autocrítica y respeto por la voz de los excluidos, sigan creyendo que la marimonda es Mickey.

ROBERTO ANGULO
Socio Fundador de Inclusión SAS
rangulo@inclusionsas.com

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