close
close
Rodolfo Segovia S.
Columnista

Están perrateando el centro

Lo copan sin rubor porque el espacio es electoralmente atractivo en una Colombia hastiada de insultos extremistas.

Rodolfo Segovia S.
POR:
Rodolfo Segovia S.
noviembre 04 de 2021
2021-11-04 09:23 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc35d70138.png

Al Centro lo están perrateando. Lo copan sin rubor porque el espacio es electoralmente atractivo en una Colombia hastiada de insultos extremistas. Hasta Petro, que ahora se dice de centro izquierda, aspira a invadirlo.

El éxito en las urnas del audaz movimiento de Sergio Fajardo en 2018 ayuda a entender el porque de su atractivo. Fue una bocanada de aire fresco en un país siempre gobernado por matices de la derecha durante el último siglo, que permitía una salida sin irse al socialismo del siglo XXI.

Pocos dudan que de haber pasado a la segunda vuelta Fajardo sería hoy presidente
El paradigma sigue vigente: el candidato único de centro que llegue a la segunda vuelta en mayo próximo será primer mandatario, llevado en hombros por el odio que se profesan los extremos.

De un lado está la Colombia Humana, con toda razón identificada como una amenaza existencial, que, una vez desbrozada la maleza populista, intenta concentrar los medios de producción en manos del Estado. Fórmula que ha fracasado lo suficiente como para causar pavor.

En el polo opuesto a Petro está la derecha tradicional, menos amenazante, salvo en sus nichos extremos. Comprende varios partidos que hacen parte de la coalición de gobierno del presidente Duque. La mayoría de sus componentes individuales, salvo quizá los del Centro Democrático, hacen parte de la política tradicional, desprestigiada, pero electoralmente efectiva.

Como han hecho siempre, obedecen consignas legislativas del ejecutivo a cambio de prebendas, cuyo fin es perpetuarse en el poder. Ahí están y ahí permanecen. Muchos sirven intereses particulares, y otros, simplemente se embolsican lo público. No todos. Una de esas agrupaciones, la ‘U’, pretende dar el chuplundún al centro ¿Quién le cree?
Capítulo particular merece el partido liberal de César Gaviria, que en otros tiempos fue una agrupación mayoritaria donde tenían cabida muchas tonalidades.

Hoy las tonalidades son en buena parte solo clientelistas. Lo dirige quien ha sido un mago de la política, y un benemérito de la patria, que sabe picar en varios platillos a la vez, y que hoy se distrae en apuntalar amorosamente la carrera de su hijo Simoncito.

¿Centro u oportunismo? Al panorama de ese centro desmesurado habría que añadir algunos notables servidores públicos, que se han distinguido en el ejecutivo central y regional, en general como adalides de la derecha. Y ahora del centro. Hay quienes piensan que un tal potpurrí confunde al votante.

Los que han estado en el centro todo el tiempo sin perratearlo, con programa, consulta y listas comunes al Congreso, y cuidándose de compañías que contaminan, son los de la Coalición de la Esperanza, a la que de todas maneras le faltan todavía madejas por desenredar.

Don Sancho Jimeno, el defensor de Bocachica en 1697, vivió la sucesión de Carlos II, el último rey de la dinastía Habsburgo de España, en la que todas las cortes de Europa metían mano sin ponerse de acuerdo. Por no estarlo, se desembocó en una sangrienta y prolongada guerra europea (1701-13).

Rodolfo Segovia
Exministro - Historiador.

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes