Rodolfo Segovia S.
columnista

Ningún caído del zarzo

La fuerzas alrededor del presidente Duque constituyen el núcleo de la centroderecha colombiana, que aspira a permanecer en el poder. 

Rodolfo Segovia S.
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Rodolfo Segovia S.
noviembre 12 de 2020
2020-11-12 10:10 p. m.
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El presidente Iván Duque no es ninguna marioneta caída del zarzo. Una cierta oposición mas bien despalomada ha querido retratarlo como tal. Se equivoca.

Su patrocinador fue el expresidente Álvaro Uribe, y con él comparte ideas, pero eso no lo convierte en muñeco de ventrílocuo. Por eso choca tanto con un sector de su partido. Mientras más rápido sus adversarios digieran esa verdad, mejor podrán afinar su puntería. Poco aprovecha dispararle a una caricatura.

Los hechos están a la vista. Mientras lo disfrazaban de cerdito dócil, Iván Duque ha ido construyendo una sólida mayoría parlamentaria y, hecho notable, un montón de gobernabilidad. No se daba una bicoca porque tuviera flexible la cintura para serenar siquiera disidencias cerreras dentro del Centro Democrático. Y es notable también, porque para acumular adherentes ha untado muy modestas porciones de mermelada. Nada parecido a la tostada chorreando de otras administraciones. Se le otorga parte del crédito a la señora Ministra del Interior, Alicia Arango, que ha muñequeado con paciencia. Pero mucho es fruto del talante amable y equilibrado del presidente, que en medio de la polarización en que quieren sumir a Colombia, es un faro de buen ser.

Votación tras votación la sólida mayoría de Duque se ha venido imponiendo. La conforman el Centro Democrático, el Conservatismo, Cambio Radical, casi toda la U, los partidos religiosos y muchos liberales. Han elegido Defensor del Pueblo, Contralor, Procurador, Fiscal, jueces de la Corte Constitucional, todos amigos del gobierno. Además, zozobró la moción de censura al Ministro de Defensa.

Hacen carrera los proyectos de ley impulsados por el gobierno. No se vislumbran fisuras y es probable que con los previsibles cambios ministeriales de enero se consolide todavía mas la coalición. En lo único que no acompañan todos al presidente es en interferir con la paz como quedó pactada.

La fuerzas alrededor del presidente Duque constituyen el gran núcleo de la centroderecha colombiana, que aspira a permanecer en el poder y que nada tiene de extrema derecha, el remoquete que tratan de endilgarle. Congrega buena parte del establecimiento político, con sus clientelas y corruptelas. Es una hueste formidable. Nada tiene que envidiarle a los piratas coaligados bajo las banderas de De Pointis, que Don Sancho Jimeno hubo de enfrentar con poca suerte en 1697. No sorprendería el que de ahí salga un candidato presidencial unido para la primera vuelta en 2022. Ya se verá. Faltan muchos egos y desavenencias por lidiar.

Coletilla: ¿Hasta cuándo tendrá Colombia que lidiar con las equivocaciones en comercio exterior? El tema de los funestos tratados de libre comercio se va convirtiendo en pesadilla.

Los sinsabores recientes de los arroceros han pasado de agache, quizá porque se trata de agricultores de tierras bajas. Ahora, las papas precocidas importadas y hervidas con subsidios atentan contra la papa paramuna de las montañas de Colombia.

Eso sí debería suscitar airadas reacciones políticas. Campesinos malicientos con bultos del tubérculo al borde de la carretera regalando su mercancía son desgarradores. ¡No es oposición, es supervivencia!

Rodolfo Segovia Salas
Exministro e Historiador.
rsegovia@sillar.com.co

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