close
close
Rodolfo Segovia S.

Obcecada insistencia

¿Por qué no aplicarle la misma tarifa de distribución solidaria al gas? Cualquier cosa menos el esperpento de los obcecados insistentes.

Rodolfo Segovia S.
POR:
Rodolfo Segovia S.
agosto 25 de 2022
2022-08-25 08:30 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc35d70138.png

Con obcecada insistencia, La Creg, acolitada por la Upme, está a punto de abrir una segunda convocatoria (la primera en 2021 fracasó) para la construcción y operación de un regasificador de gas natural licuado en Buenaventura y de un gaseoducto hasta Yumbo. Basta con un solo proponente.

La justificación es la seguridad en el suministro ante una supuesta escasez de gas en 2027 (según las cuentas iniciales ya iba a hacer falta en 2024). Se estima que el costo puede llegar a US$1.500 millones, dadas entre otras cosas las infinitas conciliaciones con las comunidades. El proyecto es un mamarracho y no se necesita.

Gas sobra. Los éxitos exploratorios en el mar Caribe significan amplias reservas, aunque de larga maduración. El ciclo se acortaría, sin embargo, si el gobierno le preguntara a Ecopetrol y a su socio Shell que apoyos necesitan en regulación y garantías para que la provincia gasífera confirmada 70 kms costa afuera Córdoba-Sucre (Gorgon, Purple Angel) pueda ver primer gas comercial en 5-6 años. No es una fantasía señora ministra filósofa. Ahora que ama el metano ármese de voluntad política y organización.

Mucho mejor gas nacional que embelecos de la Creg. Y tanto más si los 8 años de reservas probadas de gas estiran, como ha venido aconteciendo con los sucesivos descubrimientos y desarrollos en Córdoba-Sucre (el año pasado las reservas de gas crecieron modestamente). Se está a punto de construir un gaseoducto que podría llevar hasta 100 millones de pies cúbicos/días nuevos a Medellín.

Por otra parte, a los obcecados insistentes le meten la mano al bolsillo de los usuarios. El rubro oculto para la opinión es el costo para el consumidor regulado de la pretendida seguridad gasífera que tendrá que pagarse entre todos, así como suena entre todos. Se estima que en cuanto se firme, la cuenta individual de gas natural subirá sensiblemente durante 15 años para sufridos 10 millones de colombianos ¡Cómo es de barata la plata ajena! A don Sancho Jimeno, el héroe de Bocachica en 1697, no le cobraban impuestos especiales para construir las murallas de Cartagena, y aquello sí que era seguridad.

Hasta los adefesios tienen defensores. En el suroccidente se quejan de que la geografía gasífera no los favorece; están en la cola de la red de distribución. Válido, aunque también a muchos colombianos lejanos les gustaría trasladar un pedazo de las feraces tierras del Cauca (y disputárselas a los Misak). Por cuenta de la lejanía, se cobran mayores tarifas de transporte.

Eso, empero, tiene mejores soluciones, si bien hay ilusos que piensan que el gas peruano de Camisea lo van a regalar y va a salir más económico que el gas nacional. El rubro transmisión eléctrica, por ejemplo, vale lo mismo para cualquier usuario interconectado en cualquier parte del país. ¿Por qué no aplicarle la misma tarifa de distribución solidaria al gas? Cualquier cosa menos el esperpento de los obcecados insistentes.

Rodolfo Segovia
Exministro e historiador.

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes