Salomón Kassin Tesone
Columnista

Ingenio y unión

No podemos caer en la trampa de ver solo el lado negativo de esta historia, que en efecto lo hay. Las consecuencias de la recuperación están por verse

Salomón Kassin Tesone
POR:
Salomón Kassin Tesone
mayo 27 de 2020
2020-05-27 10:02 p.m.
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Hacer un recuento de los últimos cien años es una valiosa herramienta en estos momentos, donde todos apenas estamos internalizando la complejidad de las consecuencias que, hacia el futuro, traerá tanto el confinamiento como su impacto en lo económico, lo político y lo social.

A pesar de todas las tragedias y reversos que sucedieron en las vidas de nuestros padres y abuelos, somos testigos de cuánto mejor es el estándar de vida hoy en el mundo, que en 1920.

Es inverosímil pero cierto lo que el ingenio del ser humano ha hecho posible, y podrá hacer en un futuro. Cabe aquí recordar un dicho de Dostoievski en El Idiota “a veces cuanto más real es un hecho, tanto más inverosímil parece”.

A pesar de que todavía no tenemos claro cuándo va a encontrarse una cura para esta pandemia o una vacuna para lograr la inmunidad que requiere el mundo para recobrar un ritmo estable, tenemos que reconocer que a nuestro alrededor ya existen muestras de la capacidad de adaptación del ser humano al cambio. Se nota en aspectos como la escuela a distancia, el teletrabajo, el rezo virtual o, incluso en el caso de los católicos, la confesión por “drive thru”.

Esa capacidad de enfrentar la adversidad la tenemos que tener presente en un periodo del cual sacaremos lecciones y tendremos recuerdos para toda nuestra vida, muchas veces agridulces. No podemos caer en la trampa de ver solo el lado negativo de esta historia, que evidentemente lo hay. Las consecuencias que traerá la recuperación, todavía están por verse.

Como adultos no podemos decaer ni perder la noción de nuestra responsabilidad. Hay que liderar con entereza la acción necesaria que se requiera.

Debemos lograr, ya no la reconstrucción del mundo pasado, sino la visión de un mundo que haga que el post coronavirus permita la construcción de una sociedad con mayor solidaridad hacia los menos favorecidos.

No pretendo creer que la condición humana va a tener un cambio. Quienes estudian la historia encuentran que la misma ha permanecido casi estática desde que tiene registro la memoria.

El ingenio, sumado a la existencia de herramientas tecnológicas (que tienen la capacidad de proveer soluciones y mecanismos que aceleren y multipliquen la capacidad de aplicarlo), que apenas hoy estamos aprendiendo a utilizar, permitirá enfrentar los desafíos de vivir un “tsunami”. A pesar de no tener claros los detalles de cómo se va a lograr enderezar el camino, la imaginación nos permite hoy, mantener un talante optimista.

Con la pandemia retrocedimos años en la lucha contra la pobreza, y esto hace aún más compleja la labor de quienes tienen la responsabilidad como gobernantes, de dirigir una sociedad empobrecida.

Se requiere dejar de lado las pequeñas diferencias y los egos. Nuestra generación no puede ser menos que aquellos que encararon circunstancias adversas.

Ellos tuvieron éxito a pesar de todas las tragedias y reversos que trajeron La Gran Guerra, los estragos de la postguerra en los veintes, la depresión económica de los treintas, la Segunda Guerra Mundial, la Shoah y las guerras consiguientes, acompañadas por los consecuentes altibajos en el ciclo económico.

Salomón Kassin Tesone
Banquero de inversión.
skassint@gmail.com

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