Salomón Kassin Tesone
Columnista

La elección que nadie vio

Colombia debe tomar la iniciativa de fortalecer un diálogo con los países consumidores de droga, que explore alternativas a la descriminalización.

Salomón Kassin Tesone
POR:
Salomón Kassin Tesone
noviembre 11 de 2020
2020-11-11 08:24 p. m.
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Las elecciones en los Estados Unidos han logrado captar la atención de ciudadanos de todo el mundo. Para Colombia, con sus lazos cercanos a los Estados Unidos, esta elección tuvo mucho impacto mediático.

Sin embargo, poca atención se le ha dado a lo que, para mí, en lo que respecta a Colombia, es quizás el evento más significativo.

Me refiero al Referendo en el estado de Oregon, donde, con una mayoría muy sólida, se descriminalizó la posesión de drogas tales como la cocaína y la heroína, reglamentando el tratamiento para los adictos. Se enfrentará el uso de las drogas como una crisis de salud pública y no como un tema criminal.

La “guerra contra las drogas”, quizás el error de política pública más grande y significativo que ha tenido los Estados Unidos en el siglo pasado, la inició, ya hace más de medio siglo, Richard Nixon. La población carcelaria y la ciudadanía con pasado judicial que han abrumado el sistema, evidentemente despertaron la conciencia de los americanos.

La Costa Oeste de los Estados Unidos, donde se inician todas las tendencias, ya dio señales de un cambio donde la fabricación o la venta de las drogas seguirá siendo un crimen, pero la utilización de pequeñas cantidades para uso personal no, y la meta es enfocarse en prevención y tratamiento, lo cual será financiado con impuestos al consumo de la marihuana.

Es posible que se haya llegado al momento que permita replicar el levantamiento de la prohibición al alcohol que en el año 33 se hizo efectivo en Estados Unidos, cuando finalmente se constató cómo la misma logró un efecto contrario al que se buscaba.

No se redujeron el crimen ni la corrupción, no se solucionaron los problemas sociales ni se disminuyó el peso fiscal por el manejo de prisiones y de todo el aparato coercitivo que conlleva la supervisión de una prohibición como esta

Hoy nadie que yo conozca critica el levantamiento de la Ley de Prohibición del alcohol. A pesar de lo difícil que es dar marcha atrás y aceptar que en este caso también llegó el momento de visualizar el problema de drogas con la experiencia ya no de 13 años, (que fue lo que duró la prohibición del Alcohol), sino de más de 50.

Colombia ya ha sufrido las consecuencias de un flagelo devastador, por lo que llegó el momento de liderar el tema de cómo mejor enfrentar lo que es una crisis de salud pública que genera un nivel de criminalidad en éste, que es uno de los países más afectados, sino el más, en proporción.

Colombia debe tomar la iniciativa de fortalecer un diálogo con los países consumidores de droga, que explore y evalúe alternativas a la descriminalización de la misma.

Hay que aprovechar el momento y enfrentar de otra manera, lo que evidentemente es el problema más grande que tiene Colombia; uno que no tiene posibilidad alguna de ser resuelto de forma independiente de lo que hagan los países consumidores.

Salomón Kassin Tesone
Banquero de inversión
skassint@gmail.com

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