Sergio Calderón Acevedo
Columnista

Crisis, ¿cuál crisis?

Crisis hay en los mares y en las selvas, donde la fauna y la flora se extinguen porque no hemos parado la destrucción.

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
noviembre 25 de 2019
2019-11-25 09:49 p.m.
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Una de las mejores bandas de rock de la historia, Supertramp, lanzó en 1975 el álbum “Crisis, what crisis?”, cantado por la insuperable voz de Roger Hodgson, acompañado por otros cuatro mechudos ingleses. Nos llenaron de música y emociones durante más de quince años, cuando sí había música, y no el “uga-uga” de hoy.

Volviendo al álbum, su portada era la de un hombre, unos 40, en bermuda, bajo un parasol amarillo y con lo que parece ser un cubalibre sobre una mesa impecablemente blanca. Detrás de él, en blanco y negro, un camino empedrado, un barrio obrero y muchísimas chimeneas llenando el aire de humo y gases que, medio siglo después, lo siguen haciendo, llevándonos al fin del mundo.

Sí, ese mundo se parece al de hoy: pobre, sucio, indolente. Algunos dan la espalda a esa realidad y creen que su statu quo está garantizado. Y hasta ahí tienen razón los que marchan, cacerolean y claman por un cambio. Pero hasta ahí.

Azuzados desde la cuenta de un incitador a la violencia, que no desistirá en su ambición por ser presidente, los protestantes ya van en el cuentico de la “constituyente”, animados también por una nueva estrella de la política, que no se ha posesionado como alcalde, y ya le compite al senador cuentabilletes.

He oído, y tienen razón quienes lo pregonan, que se sabe dónde empieza la constituyente, pero no se sabe por dónde conduce ni dónde termina. Lo cierto es que tenemos ya una, que no cumple treinta años, y que sí fue el resultado de una crisis. Falta madurarla, aunque ya fue severamente pisoteada en un afán por dejar en ella los términos de un ilegal acuerdo. Tal vez sea esa, también, una de las razones por las cuales el país está descuadernado.

Pero no hay crisis. Quienes creen que sí, no están leyendo los indicadores ni entendiendo el entorno. Crisis hay en Venezuela, donde hay hambre y verdadera represión. Donde hay asesinatos ordenados por Maduro, Padrino, Cabello y toda la banda narco. Donde cada día hay más desplazamiento hacia Colombia. Crisis hay en Siria, donde el gobernante es apoyado por otro genocida. Crisis hay en los mares y en las selvas, donde la fauna y la flora se extinguen porque no hemos parado la destrucción.

Lo que hay en Colombia es razones para estar inconformes: la desigualdad, la violencia narco, la depredación del medio ambiente, la corrupción que queda impune, porque, como lo demuestran muchas de las manifestaciones, no hay apego a ni respeto por la ley ni la institucionalidad. Lo que está ocurriendo ahora es lo que se llama una profecía autocumplible: las masas protestan por una crisis que no existe, pero que se convertirá en una por su mismo proceder.

Lo que hay es una coyuntura imperdible para producir muchos cambios, para dejarles a nuestros hijos y nietos un mejor país. Podemos empezar por la cultura ciudadana, por la convivencia, por pedir a los empresarios más responsabilidad social, a los ricos que paguen impuestos, a los legisladores que dejen de robar. Nada de eso se logra bloqueando permanentemente las vías e impidiendo que los demás ejerzamos nuestro derecho a querer el cambio de otra manera.

Sergio Calderón Acevedo
Economista

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