Sergio Calderón Acevedo
Columnista

El proceso 8.000

Les recuerdo que en julio de 2014 la TRM promedio fue $1.872 y en febrero de 2016, apenas 19 meses después, fue $3.306, una diferencia de 76,6%.

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
abril 26 de 2021
2021-04-26 07:30 p. m.
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No me refiero al que le fue abierto a un político que llegó a la presidencia con el dinero de sangre del narcotráfico, y quedó impune para siempre. Me refiero más bien al expedito camino para que el tipo de cambio de nuestra centenaria moneda, frente al todopoderoso dólar, llegue en poco tiempo a 8.000 pesos. A los que quieran tildar esta afirmación como absurda, les recuerdo que de 1.000 pesos a 2.000 pesos llegamos en apenas tres años (1997 a fines de 1999), como otro coletazo de la recesión heredada del narcopresidente del inicio.

Y, para los que sufren demencia prematura, les recuerdo que en julio de 2014 la TRM promedio fue 1.872 pesos y en febrero de 2016, apenas 19 meses después, fue 3.306 pesos, una diferencia de 76,6%.

Pues los 3.600 pesos de la actualidad pueden ser ganga si los que no han leído la reforma tributaria siguen empeñados en dar cátedra sobre su inconveniencia porque, como con los demás temas económicos, desconocen el contexto y desprecian la inminencia de perder el grado de inversión en un mundo lleno de incertidumbre y plagado de recesión.

Llegan incluso a publicar en redes sociales que “Colombia da vergüenza porque es el único país que propone una reforma tributaria en la pandemia”. Les informo que son 24, incluidos Estados Unidos, México, Brasil, Canadá, Argentina y Chile, sin haber salido del vecindario.

Pero el hueco de las finanzas públicas no es el único problema. Lo son las pensiones, porque el presupuesto debe financiar, con un subsidio, a los ricos, que reciban veinte pesos por cada uno que aportaron a Colpensiones. Recuerden que tres de cada cuatro fueron aportados por el empleador. Lean, vagos. No quiero imaginar el incendio que armará el pelotón suicida que escribe los domingos cuando le hablen de reforma pensional.

Y hay otro problema mucho más grande, al que nadie le ha metido el diente, que es el déficit en la cuenta corriente: no la del banco, sino la que mide nuestro hueco en las relaciones con el sector externo. Si no fuera por el microlavado, o “pitufeo”, de las remesas, sería 24 billones de pesos más grande de los más de 45 billones de pesos anuales que ya mide, especialmente en la balanza de factores.

El anuncio de Biden de reducir las emisiones acaba de llevar a casi nulo el valor de nuestro petróleo y nuestro carbón. Y nadie está pensando en formular una política industrial que disminuya nuestras importaciones, a pesar de que ya no producimos casi nada.

Más que una pequeña reforma fiscal, eso es lo que es frente al gargantuesco desajuste macroeconómico, deberíamos estar discutiendo cómo evitar que volvamos a tener bolívar venezolano a 9 pesos, pero no porque Maduro se haya vuelto buen gobernante, sino porque caeremos en un abismo más profundo que el del chavismo, cuya inminencia está ya a 15 meses.

Sergio Calderón
Economista

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