Sergio Calderón Acevedo
Columnista

La chiva que sí es

Sería conveniente para las finanzas públicas reducir índice base de liquidación en el sistema de reparto de manera progresiva para mayores ingresos.

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
octubre 28 de 2019
2019-10-28 09:49 p.m.
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Aunque el gobierno haya salido a desmentir a Portafolio en la revelación de la supuesta reforma pensional, lo publicado es la que podría ser llamada “la mejor de las reformas”. Casi todo lo revelado será lo sometido al Congreso, antes de que los parlamentarios lo despedacen y produzcan un monstruo que abra más el roto fiscal.

Primero, lo que seguramente no irá en el borrador. Colpensiones no desaparecerá ni será liquidado. No por ahora, porque habrá un régimen de transición mientras se liquida el injusto régimen de reparto, que acentúa la desigualdad e impone una carga impagable al presupuesto, o sea a todos los contribuyentes que, de alguna manera, ahorramos para nuestra propia pensión, pero también pagamos las elevadísimas pensiones de los que poco ahorraron para la suya propia. Y pare ahí.

Sí es cierto que no cambiará la edad mínima de pensionarse. Ella no existe en el régimen individual, y todos, tarde o temprano, estarán en él. También es cierto que debe aumentar el aporte. De alguna manera tendremos que elevarlo a los estándares de la Ocde. Solo un ejemplo: en Alemania la tasa es 18,6% (aquí 16%), y el empleado aporta la mitad y el empleador la otra. En Colombia el empleado asume solo 4%, y el empleador el restante 12%. ¡Absurdo!

Y como el régimen de reparto será eliminado, porque tiene que ser extirpado, tampoco será necesario incrementar las semanas mínimas. Pero, por si acaso el Gobierno no logra aniquilar al monstruo de la prima media, debería tener en cuenta algunas posibilidades no discutidas hasta ahora. ¿Qué tal invertir las edades mínimas de pensión en hombres y mujeres? Es evidente que las mujeres viven muchos años más que los hombres. Y si miran con detenimiento las cifras de Colpensiones, seguramente encontrarán que el subsidio a una mujer es tres veces el que debe ser destinado en el presupuesto a un hombre, por el simple hecho de la mayor longevidad femenina.

O, ¿qué tal incluir en el sistema de ahorro individual (y honesto) a los parlamentarios, expresidentes, magistrados, militares y a tantos que obtienen los mayores subsidios en su retiro? Que no sea porque un congresista calentó asiento en el Capitolio unos meses se le otorgue el derecho a salario de presidente de banco, ad-infinitum.

Sería conveniente para las finanzas públicas reducir el índice base de liquidación en el sistema de reparto de manera progresiva para mayores ingresos. Es simple equidad, es simple lógica. Al no estar un jubilado produciendo PIB, sin importar si fue presidente o portero de la empresa, sus necesidades básicas en la vejez son las mismas. Su pensión, por lo tanto, debe ser parecida. Se cae de su peso que el primero, durante muchísimos años, devengo más o menos 200 veces más que el otro. Ergo, debió haber ahorrado y acumulado suficientes activos, que puede liquidar en la medida en que desee un retiro más cómodo.

Y, por último: ¿Por qué nadie habla de cómo generar empleos para las personas de más de 50 años, que no obtienen uno fácilmente, y deben aún esperar muchos años para recibir una pensión, si es que les llega una?

Sergio Calderón Acevedo
Economista

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