Sergio Calderón Acevedo
Columnista

Lo que quiere Iván

Aquellos que son clausurados y perseguidos después de haber servido a los propósitos del futuro presidente.

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
agosto 31 de 2020
2020-08-31 10:57 p.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c786ab05c57.png

Por supuesto que no me refiero a Iván Duque Márquez, el presidente desde 2018. Todos sabemos qué quiere este Iván. Duque está tratando de llevar la nave a buen puerto, en medio de la peor tormenta posible. Y ello a pesar de que algunos pasajeros, los de primera clase, la clase política, hacen todo lo posible por provocar un naufragio.

Ya veremos hasta dónde llegan los saboteadores, con la ayuda de entogados polizones.
Tampoco me refiero a Iván Márquez, el narcotraficante que hizo trizas el tal acuerdo, con la ayuda de un supuesto ciego y un paisa, quien lleva encima miles de asesinatos y secuestros. También sabemos que Márquez no quiere seguir su pretendida ideología comunista, la cual sí le ha servido para que hayan legalizado sus actividades criminales, por presunta conexidad política, con la complicidad de muchos de los del barco que capitanea Duque. Este Iván solo quiere dominio territorial, dinero e impunidad. Sin armas, no clasificaría ni para voceador de flota.

Me refiero a Iván Cepeda, el que lleva el apellido de la columna guerrillera que secuestró y asesinó cobardemente a los diputados del Valle, luego de haberlos tenido muchos años en un campo de concentración. Me refiero al niño mimado del comunismo internacional, criado en Cuba y en la entonces Checoslovaquia, por un supuesto exilio. El mismo comunismo que tuvo rehén a media Europa durante cuarenta años, sin ningún resultado, y que mantiene secuestrado al pueblo cubano, el cual quedó privado del progreso per secula seculorum.

Lo que Cepeda quiere es obligarnos a vivir en un régimen paramilitar, como el venezolano, el cubano o el norcoreano. Está plenamente documentada su amistad con el difunto dictador Chávez y con el heredero Maduro. “Chávez es el arquitecto de un nuevo orden.... de una integración profunda de nuestros pueblos”, habría dicho Cepeda en Caracas. Algo parecido a lo que dijo su íntima amiga Piedad Córdoba: “es un lujo tener a Nicolás Maduro de presidente”, refiriéndose al carcelero del país vecino.

En su camino, Cepeda ya ha logrado embolsillarse a las altas cortes, que siguen sus dictados con puntos y comas. Al lograr el secuestro de Álvaro Uribe, con quien comparte que sus padres hayan sido asesinados por delincuentes armados, cree haber quitado del camino a uno de los que puede entorpecer su sueño de que unos barbudos entren triunfantes a la Plaza de Bolívar. El sueño que comparte con un puñado de nostálgicos ancianos, y con los que creen que el camino hacia la igualdad es destruyendo la riqueza, para que todos seamos pobres. Vaya manera de reducir el coeficiente de Gini.

Y en la más reciente etapa de su plan, Cepeda está manejando y manipulando a los medios. Este congresista, que tiene el salario más alto del sector público, esquema de seguridad, unidad legislativa y los demás privilegios que otorga el sistema que pretende acabar, aparece hasta en la sección de farándula de los principales noticieros y periódicos. Aquellos que son clausurados y perseguidos después de haber servido a los propósitos del futuro presidente.

Sergio Calderón Acevedo
Economista

Recomendados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes