Sergio Calderón Acevedo
Columnista

Los laberintos de la Dian

Deben entender los recaudadores que la verdadera presa debe ser el evasor, y no empresas y personas que tratan de respetar las reglas del juego. 

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
septiembre 02 de 2019
2019-09-02 09:10 p.m.
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¿Recuerdan la ley de financiamiento, la 1943 de 2018? La misma sigue viva y coleando, así no les guste ni a los que la tienen demandada, los de la tal oposición, ni a la mismísima Dirección de Incumplimientos Administrativos Nacionales, la Dian.

Tengo la respuesta a una consulta, que seguramente se ha repetido miles de veces, emitida por la Subdirección de Gestión Normativa y Doctrina de la Dian, y firmada por el funcionario encargado, quien le responde al empresario, que el artículo 83 de la tal ley no puede ser aplicado, porque ella no ha sido reglamentada.

Dice el emisor del concepto que, al no existir una definición legal vigente de “activo fijo real productivo”, el empresario que haya adquirido uno no podrá beneficiarse ni de la deducción en impuesto de renta, ni de la exención en IVA. Seguramente es cierto, lo dice un funcionario público. Por esto, los posibles beneficiarios de la ley deberían estar ejerciendo una enorme presión, a través de sus gremios, para que el Ministerio de Hacienda emita, cuanto antes, el necesario decreto reglamentario.

En otro episodio desconcertante, un conocido asesor tributario y contador, solicitó a la Dian, por cuenta de uno de sus clientes, una devolución de impuestos, al amparo de las normas anteriores al Decreto 1422 del pasado 6 de agosto. A pesar de que todos los documentos de ley fueron presentados por el contador, la Dian le negó la devolución y lo obligó a seguir el proceso del nuevo decreto, poco socializado, y que, contrario a su espíritu, hace casi imposible obtener la devolución. A pesar de los alegatos del contador, que demostró su razón, el funcionario de la Dian le dijo, muy en voz baja, “lo siento doctor, son órdenes de arriba. Debemos hacer todo lo posible porque ninguna devolución pase”.

Otra perla: el 25 de septiembre vence la llamada “normalización de activos”. Y hay miles de personas pudientes que están corriendo para cumplir el plazo, pues se estima que son billones de pesos los activos no declarados y los pasivos inventados. Con un razonable pago de 13% del valor omitido, y 6,5% si está en el exterior y los traen, muchos podrán pasar agachados y dormir más tranquilos.

A pesar de que el decreto 874 de este año la reglamenta, también hay ambigüedades en las definiciones, lo cual permitirá muchos rechazos por la Dian. Por supuesto que por este canal se colarán muchos millones de activos manchados por narcotráfico, contrabando, sangre y muchos delitos cometidos después del tal acuerdo. Muchos serán invertidos en activos de lujo, y otros en alcaldías y gobernaciones, en octubre.

Lo que está ocurriendo en Colombia en normatividad tributaria debe ser discutido y socializado ampliamente. Además del hecho de tener uno de los sistemas tributarios más complejos, y tarifas impositivas más altas del mundo, desde la torre de la carrera 7 con calle 7 se viene redactando conceptos, circulares, resoluciones y miles de documentos más, que hacen casi imposible vivir en la completa legalidad por simple incapacidad de seguimiento y entendimiento. Deben entender los recaudadores que la verdadera presa debe ser el evasor, y no las empresas y ciudadanos que tratan de respetar las reglas del juego.

Sergio Calderón Acevedo
Economista
sercalder@gmail.com

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