Sergio Calderón Acevedo

Mientras el mundo se acaba

Para los medios ‘criollos’ pasó desapercibida la reunión de la semana pasada en la ONU, que analizó los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

Sergio Calderón Acevedo
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Sergio Calderón Acevedo
julio 21 de 2019
2019-07-21 03:54 p.m.
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Basta con revisar cuáles son los artículos más leídos en los medios nacionales, para entender qué clase de gente consume esa basura, qué tipo de periodistas y comunicadores tenemos, y por qué avanzamos tan poco.

Los temas que más interesan a los colombianos son: que una famosa trans tiene un novio trans, y que están tratando de engendrar un ‘trancito’. También están obsesionados con el Chapo, con los rompevidrios, con el ‘Bizco’ y con todos los héroes de esta cultura narco, y por eso se la pasan viendo a las muñecas de la mafia y a un desafío de gente semidesnuda. Sí, en eso desperdician el tiempo, alimentados por unos periodistas y unos medios totalmente orientados a la sintonía y el lucro.

Mientras tanto, el mundo se va extinguiendo y los problemas son cada vez peores y más numerosos. Y a una pequeñísima minoría le importa. Para los medios ‘criollos’ pasó completamente desapercibida la noticia de que la semana pasada hubo una reunión de muy alto nivel en Naciones Unidas, en Nueva York, para analizar y discutir los avances (y retrocesos) de los indicadores que componen los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

Según este plan, trazado en 2015, debe lograrse que desaparezca del planeta la pobreza absoluta, que no haya hambre, que haya acceso al agua potable, que la generación de energía no contamine, que haya igualdad de género. Y así, para 17 temas que son críticos para que la humanidad se reivindique y vuelva a incorporarse a la naturaleza y al orden lógico de la vida. Solo faltó incluir en esos objetivos, erradicar la estupidez del populismo, y que los millenials maduren.

Pues la conclusión del citado evento deja campo para la esperanza, pues hay algunos avances, pero también es otra campana de alerta en el tema ambiental y climático y en los indicadores de pobreza, desigualdad y justicia.

Quien quiera conocer los resultados (y fracasos) hasta ahora obtenidos, puede consultar el informe de 2019 en https://unstats.un.org/sdgs/report/2019. Son 64 páginas de infografías impecablemente diseñadas, y que nos cuentan, entre otras cosas, que: 821 millones de humanos padecen hambre,750 millones de adultos aún son analfabetas,785 millones de personas no tienen acceso a agua potable,840 millones de ciudadanos no tienen conexión de energía eléctrica –87% de ellos en zonas rurales–,una parte cada vez más grande de los ingresos va al 1% más rico, mientras que el 40% más pobre recibe menos de 25% de esos ingresos, dos mil millones de personas no cuentan con servicios de recolección de desechos, uno de cada cuatro residentes urbanos vive en condiciones de tugurios,en el mundo, la huella material está creciendo tan rápido que sobrepasa la población y el crecimiento económico, la proporción de población de peces dentro de niveles biológicamente sostenibles disminuyó del 90% en 1974 a 67% ahora, y cerca de la mitad de los extremadamente pobres son niños menores de 14 años.

Es una larguísima lista de tareas por hacer y queda muy poco tiempo para lograr los ambiciosos objetivos. Mientras la fiesta pasa, y los colombianos están muy pendientes de Cape Cana y de los bandazos de Claudia ‘Camaleón’ López, el mundo se acaba sin que ellos se den cuenta.

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