Sergio Calderón Acevedo
columnista

¡Saquen el paraguas!

Todo indica que la desaceleración se está instalando en EE. UU. y que las tasas de crecimiento cercanas al 4%, podrían reducirse este 2019. 

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
marzo 31 de 2019
2019-03-31 08:02 p.m.
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Dicen que cuando la economía de Estados Unidos estornuda, a la de Colombia le puede dar pulmonía. Pues la recesión no se ha instalado en el país de Trump, pero sí se le ven los ojos llorosos y algo de congestión.

Todos los síntomas indican que la desaceleración se está instalando y que las tasas de crecimiento cercanas a 4 por ciento que se vieron hace un año podrían reducirse a menos de la mitad este 2019, y aún más en el 2020. Así lo concluyó el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) en su más reciente reunión del 21 de marzo.

Cómo será, que las anunciadas y temidas alzas de las tasas de intervención ahora son posibilidades de que vuelvan a ser bajadas.

Pero no es solo por lo que digan los gurúes de la Reserva Federal. Los indicadores más importantes de la economía de Estados Unidos muestran ralentización e, incluso, caídas. Basta ver el más importante índice accionario del mundo, el Dow 30. Luego de crecer 65 por ciento entre el 2016 y el 2018, lleva más de un año estancado alrededor de 25.000 puntos y con alta volatilidad.

Además, el Índice de los Gerentes de Compras (PMI, por sus siglas en inglés), que mide la salud de la industria manufacturera y los planes de compras, inventarios, producción, entregas y empleo, sigue en picada. Este se encontraba en marzo debajo de 52 puntos, luego de un pico en 57 hace exactamente un año. Se considera que por debajo de 50 hay problemas serios en la economía.

Los permisos de construcción también lograron un pico hace un año, y ahora presentan un comportamiento descendente, de más de 4 por ciento, mientras que el endeudamiento del gobierno y de los hogares sigue creciendo, en un país que vive permanente al debe.

Y aunque la economía continúa generando empleos no agrícolas (20 mil en marzo), dista mucho de los más de 250 mil mensuales que trae como promedio de los últimos nueve años.

Como si fuera poco, ahora la curva de rendimientos de los papeles del Tesoro (como nuestros TES, pero menos malos) presenta un aplanamiento, e incluso una pendiente negativa por primera vez en doce años. Este fenómeno, en el cual las tasas de los bonos a 10 años de plazo se igualan a o son menores que las tasas de los papeles soberanos a tres meses, significa que los agentes económicos esperan lo peor, la tormenta perfecta, y empiezan a disminuir su exposición a las altas volatilidades del mercado. Las grandes recesiones de 1990, el 2001 y el 2008 fueron antecedidas por este fenómeno. Y el más reciente episodio, ocurrió el 22 de marzo pasado.

Ese mismo día, para llenar el vaso (o para acabar de desocuparlo) fue divulgado en Alemania el resultado de la encuesta manufacturera más negativa en mucho tiempo. Muchos analistas pasan por alto, por estar mirando únicamente al norte, que Europa y China tienen ahora sus propios problemas de crecimiento, y que los estragos de la guerra comercial iniciada desde Washington, apenas se empiezan a sentir.

Todo esto es una lástima, porque ya empezábamos a salir del hueco donde nos dejaron Santos y Cárdenas, pero todo se puede echar a perder por las lluvias que llegan del norte.

Sergio Calderón Acevedo
Perito financiero y docente
@sercalder60 / sercalder@gmail.com

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