JUEVES, 29 DE FEBRERO DE 2024

Noticias económicas de Colombia y el mundo

Carlos

Nuestra Política de Tratamiento de Datos Personales ha cambiado. Conócela haciendo clic aquí.

close
Stefano Farné

¿Cómo nos transportamos al trabajo?

El no pagar al momento de utilizar el transporte puede hacer que quienes se desplazan con medios ambientalmente amigables  decidan pasarse al bus.

Stefano Farné
POR:
Stefano Farné

Ante el déficit financiero que enfrentan los sistemas de trasporte de las principales ciudades del país, el Presidente de la República propuso garantizar el acceso a este servicio a través del pago de una cuota mensual recaudada en el recibo de energía, teniendo en cuenta el peso que se les da a los estratos en las facturas.

El Ministro de Transporte ha definido esta propuesta viable técnica y jurídicamente, y ha explicado que la cuota mensual se fijaría de acuerdo con el avalúo del predio, su distancia del paradero, la localización y destinación del inmueble.

Muchos hacedores de política han definido la propuesta del Presidente como una buena idea. El exalcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa por ejemplo considera que “tendría una repercusión internacional importante”. ¿Nadie en el mundo había pensado eso antes?

El principal argumento a favor de la propuesta del Presidente radica en que el transporte urbano, a diferencia de otros servicios, no se presta para abusos: la gente lo utiliza solo en la medida que lo necesita y no más. Sin embargo, el que no se pague al momento de utilizarlo puede dar lugar a un efecto sustitución: quienes se desplazan con medios ambientalmente amigables -a pie, bicicleta o patineta- pueden decidir pasarse al bus.

Bueno, pero ¿con qué medio de trasporte se desplazan las personas para ir a su trabajo? Estos son los datos que arrojan las encuestas de hogares del Dane para el año 2022. En las ciudades, la mayoría de los ocupados, el 21,2%, va a su trabajo a pie y el 14,8% no tiene necesidad de desplazarse.

En principio, entonces, un porcentaje considerable de trabajadores, el 36%, debería financiar el servicio de transporte sin la necesidad de utilizarlo nunca o casi nunca. Afectados serán también las personas que utilizan la bicicleta para ir al trabajo -que representan el 5,6% de los ocupados- y los que se montan en el metro que son el 1,9%. Por el contrario, se podrá beneficiar el 20,4% de los trabajadores que usa un bus urbano o un transporte articulado.

Completan estas estadísticas las personas que usan un auto particular (8,9%), un taxi (1,3%), un mototaxi (2,7%) y que disfrutan de un servicio ofrecido por su empresa (2,2%). Finalmente, un grupo importante de colombianos va a trabajar en moto, el 18,4%.

***
PS: El recibo de energía se ha vuelto un arbolito de navidad: ya hace unos años los usuarios pagamos con la factura del prestador de los servicios de energía eléctrica también los servicios de aseo; desde el mes pasado se sumó un aporte para el Departamento de La Guajira (previsto en el decreto de emergencia económica que la Corte Constitucional declaró inexequible) y ahora se está pensando cobrar una contribución para financiar la prestación gratuita del servicio de transporte urbano.

Dado el éxito, no es de excluir que en un futuro se cuelguen otros adornos.

Stefano Farné
Observatorio del Mercado Laboral, Universidad Externado de Colombia.

Destacados

Más Portales

cerrar pauta

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes