Advierten rezago en el suministro de combustibles

Estudio de la Universidad Nacional alerta sobre las deficiencias en la infraestructura y el transporte.

Ahorro de gasolina

Existen en el territorio nacional poco más de 4.500 estaciones de servicio (EDS).

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Portafolio
octubre 03 de 2019 - 10:37 p.m.
2019-10-03

Un reciente estudio de la Universidad Nacional recalcó que aunque el país cuenta con disponibilidad de fuentes de energía primaria, como gas y petróleo (que se destinan principalmente a los sectores de transporte e industria), todavía existen limitaciones, en los procesos de transformación y transporte de estos energéticos.

La investigación académica desarrollada por Daniel Camilo Andrade Rendón, magíster en Ingeniería y Sistemas Energéticos de la citada alma mater, sede Medellín, propuso evaluar el estado actual de la seguridad energética de la cadena de suministro del petróleo y los combustibles líquidos en el territorio nacional.

(¿Subirá la gasolina por el ataque a la refinería más grande del mundo?). 


Así mismo, evaluar el posible estado de la seguridad energética en los escenarios propuestos por el Plan Energético Nacional (PEN) al 2050.

“La cadena del petróleo y los combustibles líquidos es muy importante dentro de la seguridad energética nacional, y fue evaluada por el ingeniero Andrade según cuatro dimensiones: disponibilidad, accesibilidad, asequibilidad y aceptabilidad”, subrayó en comunicado la universidad.

Esto le permitió concluir que el estado de seguridad energética para la cadena del petróleo y los combustibles líquidos es más favorable en la dimensión de “disponibilidad”, pues a pesar de los cambios en la relación reservas/producción de petróleo, la oferta interna y el autoabastecimiento no se ven muy afectados porque gran parte de la producción nacional se destina a exportaciones.

DEFICIENCIAS EN LA RED

En la variable de “accesibilidad”, el ingeniero Andrade identificó en su estudio como otra amenaza importante la infraestructura de transformación, ya que a pesar de la entrada en funcionamiento de la Refinería de Cartagena (Reficar) en diciembre de 2016, “siguen siendo necesarias las importaciones tanto de crudos livianos como de combustibles para garantizar la calidad de la producción doméstica”.

De igual manera, en la variable “aceptabilidad”, junto con los indicadores adicionales de sostenibilidad, se concluyó que la institucionalidad y los factores relacionados con el conflicto son aspectos relevantes en la seguridad energética del país, “ya que los daños intencionales sobre la infraestructura de transporte de petróleo y combustibles líquidos pone en riesgo la prestación de servicios energéticos y genera afectaciones ambientales”.

El ingeniero Andrade, a través de su investigación, evaluó la seguridad energética en el territorio nacional partiendo de la recopilación de las definiciones más relevantes y sus conceptos asociados.

“Nos dimos cuenta de la increíble cantidad de información que hay al respecto sobre la que no existe un consenso. Empezamos a analizar cuál contexto se adecuaba para el caso colombiano”, explicó el investigador.

El estudio señaló que con este punto de partida, el país se identificó como un exportador neto de energía, especialmente por los volúmenes de petróleo (crudo) y de algunos combustibles líquidos, pero, dejó en claro, que aun así requiere importaciones de gasolina y diésel por las limitaciones “en la capacidad de transformación en refinerías”.

MAYOR CONSUMO DE ENERGÍA 

En el estudio desarrollado por el ingeniero Andrade, también se evaluaron varias de las políticas energéticas propuestas en el PEN para este sector, con la intención de analizar cómo podrían afectar el futuro de la seguridad energética, debido a su representatividad en la demanda.

“En este aspecto, las proyecciones de consumo de combustibles para diferentes escenarios de entrada de nuevas tecnologías vehiculares (como la eléctrica) y de mejoras en eficiencia, permiten concluir que los impactos en el largo plazo sobre la seguridad energética serán poco significativos, considerando que los indicadores de intensidad de consumo de combustibles y emisiones de CO2 seguirán creciendo hasta 2050”, señala.

Esto permite ver que faltan acciones que vayan más allá de la diversificación de la canasta de combustibles, que busquen disminuir la intensidad de consumo de todo el parque automotor, incluyendo vehículos antiguos con tecnologías convencionales.

AUMENTAN LAS IMPORTACIONES 

De acuerdo al Plan Indicativo de Abastecimiento de Combustibles Líquidos de la Upme, la proyección estima un crecimiento sostenido en la demanda. Para la entidad, este déficit en la oferta de combustibles líquidos es la consecuencia por la no entrada de nuevos proyectos petroleros a la producción de hidrocarburos nacional, lo que ha llevado a elevar los volúmenes en las importaciones, bien sea de crudo para cargar las refinerías, o directamente de gasolina, diésel y jet. “El nuevo panorama de producción requiere de importantes ajustes en el sector para favorecer las inversiones en exploración y producción y mantener la competitividad país, resalta el documento de la Upme. Y a renglón seguido resaltó: “Si continúa el desequilibrio se importan los productos fundamenta- les como viene ocurriendo desde hace algunos años”, indicó el citado Plan.

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