Así se ingresa al gremio de los comisionistas de bolsa

El año pasado el Autorregulador del Mercado de Valores de Colombia realizó 7.000 exámenes de idoneidad. 

BVC

Archivo

POR:
Portafolio
mayo 16 de 2019 - 02:41 p.m.
2019-05-16

El año pasado 362 profesionales ingresaron al selecto grupo de personas que trabajan en el mercado de capitales, un gremio pequeño pero al que muchos sueñan ingresar, entre otras cosas, por su fama de premiar con buenos dividendos a quienes saben dar buenas lecturas a las dinámicas de la bolsa.

Al cierre del 2018, en el país trabajaban en el sector 3.873 personas, que reúnen entre todas 13.091 certificaciones, para intermediar en el mercado de valores y divisas, expedidas por el Autorregulador del Mercado de Valores de Colombia (AMV).

Al respecto José Joaquín Prieto, gerente Mesa de Divisas de Credicorp Capital, explica que el sector es pequeño por dos razones fundamentales. “La primera es que el universo en el país para el comisionista es limitado, partimos de una base muy pequeña de empleadores en el segmento”, señala, pues en el país hay 19 sociedades comisionistas de bolsa.

La segunda, asegura, obedece a que hay que tener conocimiento del mercado y no todas las personas están interesadas en adquirir ese conocimiento. “Cuando no se generan los ingresos también es muy probable que haya rotación, la falta de previsión puede hacer que mantenerse cueste”, añade.

Frente a las certificaciones del AMV, vale la pena decir que son un sello de calidad que adquieren los profesionales y también es una herramienta que tiene el mercado para validar los conocimientos técnicos, conceptuales, éticos y de actualidad de sus profesionales.

De acuerdo con Michel Janna, presidente del AMV, esta certificación tiene otras ventajas como ampliar sus oportunidades laborales y hacer más competitivos sus perfiles.

“Presentando el examen de certificación el profesional cumple con uno de los requisitos exigidos por las entidades del sector financiero que intermedian en el mercado de valores y divisas. Además, permite que esté inscrito en el Registro Nacional de Profesionales del Mercado de la Superintendencia Financiera de Colombia”, comenta.

Del mismo modo, Janna resalta que el examen garantiza que se esté a la vanguardia en el uso de los sistemas de negociación y de las características de la infraestructura del mercado local.

“Para las entidades del sector financiero, es una manera de garantizar la actualización permanente de los conocimientos de sus profesionales y prevenir riesgos operativos. Mientras que a los inversionistas les brinda confianza en el mercado, al garantizar que las personas que administran sus recursos cuentan con los estándares de idoneidad que se requieren”, puntualiza.

El año pasado, el AMV aplicó más de 7.000 exámenes de idoneidad, de los cuales 2.000 correspondieron a renovaciones de certificaciones. Por especialidad, los exámenes que más se realizaron fueron los de operador (59%), de asesor (39%) y el 2% restante se distribuyó en directivo, digitador y ‘middle office’.

En esa línea, Prieto cuenta que los profesionales pueden atender cuatro rubros principales: mercado de renta fija, de acciones, de divisas y los fondos de inversión colectiva. “Una persona que trabaja para una comisionista puede dedicarse a todos o cualquiera de esos cuatro”, explica.

Además señala que un comisionista junior llega a ganar en promedio entre dos y tres millones de pesos, que se suman a un bono anual que puede ser un porcentaje del salario que devenga mensualmente.

“Por ejemplo, un comisionista estudia la empresa que va a recomendar, cómo están sus ventas, cómo están sus deudas y, en general, cómo se ve la perspectiva del mercado en el cual se desarrolla. Todo ese análisis para empezar a sugerirles a los clientes qué acciones comprar y qué vender, pues dada esa recomendación el cliente va a tener mayores dividendos y por esa sugerencia que él hace cobra la comisión. Esa es básicamente la manera en la que se generan los ingresos”, dice Prieto.

Y agrega que el comisionista, a partir de un punto de equilibrio, puede empezar a tomar un porcentaje de los ingresos adicionales que se han generado. “Esa es una práctica habitual. Eso también cambia a medida que el corredor adquiere más experiencia, pues sus ingresos aumentan en esa proporción. También depende del número de clientes que pueda manejar y los ingresos que genere en esas operaciones”, precisa.

Siga bajando para encontrar más contenido

Noticias Recomendadas

Recomendados