‘Proyecto de POT está bien sustentado en lo técnico y en lo jurídico’

Así lo cree Juan Manuel González, abogado experto en urbanismo, quien analiza la viabilidad del proyecto de norma que pasará a debate en el Concejo.

Juan Manuel González

Juan Manuel González, socio de la firma Pinilla González & Prieto.

Archivo particular

POR:
Portafolio
julio 10 de 2019 - 10:39 p.m.
2019-07-10

La alcaldía de Enrique Peñalosa aspira a que su propuesta de Plan de Ordenamiento Territorial (POT), sea aprobada antes de terminar su período.

En charla con Portafolio, Juan Manuel González, socio de la firma Pinilla González & Prieto, y reconocido experto en temas de urbanismo, analizó los puntos centrales de ese proyecto de norma, que deberá pasar a debate en el concejo distrital una vez se haya pronunciado el Concejo Territorial de Planeación Distrital, que tiene treinta días para estudiar el documento.

(El ambicioso plan para cambiarle la cara al centro histórico de Bogotá). 

¿En qué estado se encuentra la aprobación del POT de Bogotá?

Lo que se está tramitando es una modificación ordinaria y estructural del POT, con base en la Ley 388 de 1997.

Ya se han surtido pasos muy importantes como la formulación del documento, que exigió un trabajo técnico y jurídico muy complejo para darle forma al proyecto de acuerdo con su cartografía y el documento técnico de soporte, un trabajo que a mi modo de ver fue hecho con mucha seriedad y profundidad por parte del Distrito.

Luego se abrió la etapa de participación ciudadana, que se adelantó de forma paralela con un proceso de concertación interinstitucional con la Corporación Autónoma Regional para los asuntos ambientales.

Esos dos procesos se surtieron de manera profunda, respetuosa y eficiente y terminaron, no solo con la firma del acta de concertación por parte de la CAR y su respectiva resolución de los asuntos ambientales, sino también con la modificación del documento en algunos elementos sustanciales.

Todo esto retroalimentó el documento que se presentó al Consejo Territorial de Planeación Distrital, que tiene treinta días para estudiarlo y formular su propio documento de observaciones. En ese punto nos encontramos ahora.

¿Qué viene después?

El Distrito debe evaluar qué de lo dicho por el Consejo Territorial sirve y qué no, pues se trata de un concepto no vinculante. De ahí, el proyecto de POT debe pasar al Concejo de Bogotá para su aprobación, dentro de los 90 días siguientes a su presentación.

¿Puede el Concejo negar el POT?

Lo puede hacer pero solamente por razones jurídicas o de carácter técnico, tal como lo ha dicho la jurisprudencia, de tal manera que no puede hacer pronunciamientos de carácter político.

A mi modo de ver, este es un proyecto que está muy bien sustentado en lo técnico y en lo jurídico.

(¿Qué hace falta en Bogotá para tener una movilidad eléctrica?). 


Ahora bien, si vencidos los 90 días no hay aprobación por parte del Concejo, el alcalde está facultado para expedir el POT mediante un decreto con fuerza de acuerdo. De hecho, el actual POT de Bogotá es un decreto con fuerza de acuerdo. Lo que se espera, es que la ciudad tenga un nuevo POT entre octubre y noviembre de este año.

¿En términos generales, cuáles son los ejes centrales del proyecto del nuevo POT?

Un primer punto, es que es un proyecto que le apunta al respeto por los elementos ambientales existentes en el territorio, como los cerros orientales de Bogotá.

Este POT incorpora las decisiones que tomó el Consejo de Estado respecto a la Reserva Forestal Bosque Oriental de Bogotá, incluyendo toda la zona de reserva forestal al suelo rural de la capital sin permitir ningún desarrollo.

También es un POT que respeta las condiciones del río Bogotá hacia el occidente, incorporando todas las determinantes y lo que estas implican en materia de protección ambiental, y respeta además toda la estructura del alcantarillado sanitario y pluvial y las condiciones del cuerpo de agua de la ciudad.

El POT también reconoce jurídicamente la existencia de la Reserva Thomas van der Hammen y respeta su trazado.

Un segundo punto es la concepción de una malla vial arterial pensada hacia el futuro de la ciudad con los perfiles que exigen los sistemas de transporte público masivo como las redes peatonales, las ciclorrutas y los andenes.

Aquí también se reconocen las necesidades de conexión de la ciudad desde el punto de vista del metro y su interrelación con los demás sistemas de transporte público masivo.

¿Qué aporta en cuanto a las necesidades de vivienda?

La generación del suelo necesario para atender esas necesidades de los habitantes de Bogotá, de aquí a los próximos doce o más años, es otra de las grandes apuestas del POT.

No solo se busca su expansión hacia el noroccidente sino que también ha concebido una gestión ordenada del suelo alrededor del río Bogotá para desarrollarlo de manera adecuada y convertirlo en un instrumento fundamental en la revitalización de ese cuerpo de agua.

Otro ejemplo de buena gestión de suelo en el POT es Ciudad Tunjuelo, que reincorpora todo ese sector de las antiguas explotaciones mineras para que se reconforme completamente la estructura del río Tunjuelo y se vuelva de verdad un atractivo ambiental en el sur de la ciudad con la construcción de un gran parque metropolitano.
Por último, destaco la apuesta que se hace en materia de renovación urbana.

¿Cómo financiar el crecimiento y desarrollo de la nueva ciudad?

El proyecto es amplio e incorpora absolutamente todos los instrumentos de financiación del desarrollo urbano que están en la legislación colombiana para que puedan ser utilizados.

Esto le asegura a la ciudad una capacidad económica enorme en los próximos años para producir el espacio público que necesita.

Aquí se incorporan el sistema de reparto de cargas y beneficios, aplicación adecuada de la plusvalía, sistemas de compensación, bonos, etcétera. Nada sacamos con un POT muy bien estructurado pero sin capacidad de financiamiento.

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