‘La estabilidad económica es el reto del comercio’

Arancha González, directora ejecutiva del ITC, dice que para lograr esta meta, las grandes economías deben abandonar las políticas unilaterales.

Arancha González

Arancha González, directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional.

Abel Cárdenas/EL TIEMPO

POR:
Portafolio
agosto 20 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-08-20

Por estos días se encuentra en Colombia, Arancha González, directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional (ITC), quien dialogó con Portafolio y aseguró que los dos retos del comercio internacional en este momento son la estabilidad económica y construir para el futuro. Así mismo, fue enfática en afirmar que hay que abandonar las políticas unilaterales, y también destacó el trabajo de la agencia que dirige para ayudar a agricultores en Nariño a llevar sus productos a más lugares.

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¿A qué se debe su visita a Colombia?

El Centro de Comercio Internacional es una agencia de Naciones Unidas comprometida con el desarrollo económico de los países, a través del comercio internacional. Venimos a Colombia por una iniciativa conjunta con el Gobierno y la Unión Europea, con el fin de apoyar la creación de empleo en áreas rurales afectadas por el conflicto, para 2.000 agricultores en la zona de Nariño, a través del comercio de frutas y hortalizas.

¿Qué productos en particular?

En Nariño nos estamos concentrando en tres: limón Tahití, coco y cacao de calidades superiores. Buscamos que estos productos tengan cierto valor añadido para que al agricultor le lleguen mejores recursos.

¿A qué lugares irán esos alimentos?

Una parte puede ir al mercado nacional, donde hay casos en que se necesita un abastecimiento como con los limones. Hay otra parte que puede ir a otros países de América Latina, por ejemplo la fibra coco que es demandada en zonas como Ecuador. Luego, hay otro objetivo que es aprovechar más el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Colombia, que está en vigor, pero que es infrautilizado y que se puede usar más y mejor.

¿Qué análisis hace de la diversificación de la canasta exportadora en Colombia?

Se está trabajando bien pero hay que colmar un retraso que existe, porque ha habido una tendencia en apoyarse en una canasta tradicional, que, aparte de ser muy pequeña en productos, tiene unos bienes muy volátiles. Si se toma el café, por ejemplo, y se mira la fluctuación de los precios del grano, es enorme. Eso genera mucha incertidumbre y dificultades para que los productores mantengan un nivel de ingresos estable.

¿Cómo está el país en valor añadido y en la entrada a las cadenas globales de valor?

Está por debajo de sus posibilidades. En los últimos 10 años, Colombia y la región han avanzado en su ingreso a cadenas globales de valor, medido en valor añadido, pero este país necesita un plan de identificación de los sectores más competitivos, un plan que ayude a los que tal vez sean menos productivos a moverse más y luego un plan de identificación de mercados a los que se puede entrar y que están demandando productos y servicios colombianos.

¿Cómo mejorar en competitividad?

Queda mucho por hacer en nivel macro, lo que son infraestructuras que articulen y ayuden a la exportación como carreteras y puertos, pero también conectividad digital.
Luego, hay otra parte que tiene que ver con la mejora de la competitividad en empresas; hay que acompañar al emprendedor para que se sienta empoderado y hacer un ecosistema favorable.

¿Qué tanto ha influido la guerra comercial en el crecimiento del déficit comercial en Colombia?

Hay una parte estructural colombiana que no tiene mucho que ver con el contexto exterior. Colombia ha sido estructuralmente deficitaria, eso no es extraño para un país que está en desarrollo. Luego, hay un contexto exterior que puede que no sea muy favorable para un mejor equilibrio dentro de Colombia y esta es la que creo debe ser la gran preocupación internacional hoy, que es estabilizar la economía mundial.

Ahora mismo la economía global está desestabilizada por el abuso de políticas unilaterales en aspectos monetarios, comerciales y crediticios. Creo que es un momento en que todas las economías, sobre todo las más grandes, deberían estar dando una señal de la necesidad de una coordinación y un diálogo internacional, y el abandono de políticas puramente unilaterales que son las que hoy están dañando la solidez de la economía global.

¿Qué salidas hay ante la coyuntura comercial?

Hay dos caminos, uno es crear más resiliencia a nivel nacional y eso se hace buscando alianzas con aquellos que ven el futuro de la misma manera, pueden ser Alianza del Pacífico, Mercosur o acuerdos comerciales, pero además de eso hay que enviar un mensaje muy claro a Estados Unidos y a China sobre la necesidad de que los problemas que existan hay que negociarlos alrededor de una mesa.

No se puede continuar con políticas unilaterales porque eso está dañando el contexto global. Colombia debe enviar un mensaje claro pidiendo estabilidad a los grandes países.

¿En la guerra comercial solo hay perdedores o se puede sacar provecho?

Es importante ver el contexto global, que lo que nos está diciendo es que se vislumbra la posibilidad de una nueva recesión. El que nos compren un poco más de esto o de lo otro en los próximos meses no nos va a ayudar a enfrentar una nueva recesión, en el caso de que llegue.

No hay que olvidar que apenas estamos saliendo de la última recesión creada por la crisis de 2008, y se emplearon tantos instrumentos para salir de aquella crisis que ahora estamos un poco menos protegidos frente a la que pudiera llegar.

¿Qué otros temas preocupan del comercio internacional?

A largo plazo, debería preocuparnos cómo gestionar el comercio del siglo XXI, hay que pensar en qué se va a hacer con la protección de datos, la ciberseguridad y la regulación de firmas electrónicas.

El comercio tiene dos retos hoy: uno es estabilizar y el otro es construir para el futuro.

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