El hotel Richmond le apuesta a energía solar

Con una renovación de casi $2 mil millones, la firma busca aumentar utilidades y atraer a los amantes de esta tendencia ecosostenible.

Energías alternativas

La energía solar restante de la empresa es exportada a la red de Codensa.

CEET

POR:
Portafolio
mayo 07 de 2019 - 11:15 p.m.
2019-05-07

Una de las tendencias más estandarizadas del sector hotelero recientemente es ir más allá de los servicios y empezar a ofrecer experiencias a sus clientes.

En ese contexto, el Richmond Suites Hotel, ubicado en Bogotá, le apuesta a la tendencia ecosostenible para atraer jóvenes huéspedes y, a su vez, incrementar su ocupación.

(Autogeneración con energía solar, atractiva por tarifas competitivas). 

Richmond, que nació hace casi 24 años, realizó una inversión cercana a los $2.000 millones en junio del 2018 para remodelar zonas comunes, oficinas y habitaciones, pero lo más importante, fue la incorporación de paneles solares que les permitió pasar a generar “cero huella de CO2”, según destaca su gerente general, Francia Ballesteros.

El hotel genera un 125% de la energía actual que consume, a partir de un sistema de energía solar fotovoltaica que tiene como fuente paneles solares instalados en sus fachadas y cubierta. “En la fachada se invirtieron aproximadamente $800 millones, incluyendo los paneles”, asegura Ballesteros.

Implementar esta infraestructura no solo significa reducción en los costos de la factura de energía, sino que permite que la firma tenga algunas ganancias. Mientras consumen el 100% de la energía solar que se produce para sus funciones internas, el porcentaje restante, que oscila entre el 25% y 30%, es exportado a la red de energía de Codensa.

“El hecho de que el hotel sea ecosostenible ha sido muy llamativo para los clientes y para las empresas; es un plus en la estrategia de venta”, comenta la gerente de Richmond.

La empresa espera generar mayores ventas, atrayendo a más clientes con su idea de reducir emisiones y acogerse a las llamadas energías limpias. Pero esta estrategia, que empezó desde la finalización de las obras de renovación en marzo pasado, también va acompañada de un cambio en las tarifas.

(Aprobada la primera licencia para la generación de energía solar). 


Mientras el año pasado el cobro promedio de una noche por persona estaba en $180.000, este año, tras la millonaria inversión en refacciones, el precio para alojarse en Richmond es de $300.000, lo que conlleva a un cambio de target. “Eso es como abrir un hotel nuevo”, destaca Ballesteros.

Otras modificaciones que se hicieron fueron dos nuevos salones de eventos, capaces, conjuntamente, de albergar a más de 200 personas, con lo que completaron un total de seis salones a lo largo de las instalaciones, con 24 habitaciones. Un cambio que también destaca la gerente del hotel es el nuevo ascensor “amable con los paneles”, ya que “al subir consume energía y al bajar devuelve energía al sistema”.

Como gran parte de la industria hotelera en Bogotá, Richmond suele alojar viajeros corporativos entre lunes y jueves, y de viernes a domingo la demanda va por cuenta de turistas que arriban gracias a plataformas y agencias de viaje, con las que encuentran el edificio ubicado en la calle 93.

Los huéspedes obtienen un certificado de cuidado y responsabilidad con el medio ambiente, que, según Francia Ballesteros, “les generará beneficios ya que el tema de reducción de la huella de carbono se considera vital en la industria”.

vardie@eltiempo.com

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