Corona estrena una planta de materiales para la construcción

La meta de la compañía es aprovechar la nueva capacidad instalada para exportar a Centroamérica y El Caribe. 

Planta de Corona

La localización hace competitivo el centro de producción para desarrollar un plan de exportaciones. A nivel interno, el mercado de remodelación es clave.

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Portafolio
agosto 21 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-08-21

Con el objetivo de desarrollar un mercado de exportación y atender la demanda interna en la Costa, Corona inauguró ayer en Barranquilla una nueva planta para la fabricación de pegantes, morteros y mezclas listas.

(Lea: Cementera de Corona operará desde el segundo semestre)

Este espacio de 600 metros cuadrados triplica la capacidad de producción de la que operaba en Soledad, Atlántico.

(Lea: En el corazón de la Organización Corona)

Paralelamente, la compañía inauguró un centro de distribución de 4.000 metros cuadrados para cubrir la demanda de este tipo de materiales más revestimientos, sanitarios y lavamanos de Corona en la zona norte del país.

Durante la fase de construcción de la planta y el centro de distribución se generaron más de 250 empleos directos e indirectos. La operación de la planta y el centro de distribución contará con más de 100 colaboradores.

Con esta moderna infraestructura, la empresa tiene cuatro puntos para producir materiales de construcción. Los otros están en Cali, Medellín y Bogotá.

Este es el segundo proyecto productivo en marcha de Corona. Actualmente, en alianza con Cementos Molins de España, desarrolla a través de Empresa Colombiana de Cementos el negocio para producir y vender cemento en Colombia.

Pablo Barrera, vicepresidente de la División de Negocios de Superficies, Materiales y Pinturas de Corona, explicó a Portafolio que la ubicación del nuevo centro de producción es competitivo para abrir oportunidades de negocios en el Caribe y en Centroamérica.

“Hemos triplicado la capacidad de producción para crecer internamente y también para desarrollar un mercado que no podíamos atender” por falta de infraestructura, indicó el directivo. La tarea ahora está en la labor comercial para identificar y concretar clientes en otros países, dijo Barrera.

El directivo expresó que “para el Grupo Corona este es un negocio que viene creciendo bien, que es muy importante y que es tan grande como el negocio de vajillas. De ahí la inversión que se ha hecho”, cuyo monto prefirió no revelar.

Para el Grupo esta fábrica y el centro de distribución son una nueva apuesta para atender aún mejor y con mayor agilidad la demanda de la construcción y remodelación en el norte del país.

Así mismo, la empresa aprovechará las tecnologías y los procesos de punta de esta planta para seguir desarrollando productos innovadores que generan ahorros y protegen la salud de los maestros de obra y atendiendo las necesidades de los mercados de Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y Valledupar, entre otras ciudades.

“Esperamos crecer alrededor del 15% en la zona y tener crecimiento similares los próximos años”, según Barrera.

Entre las características tecnológicas con las que cuenta el centro de distribución se destaca el WMS, un sistema de gestión de inventarios que permite controlar de manera eficiente sus niveles de inventario y la ubicación de referencias de producto al interior del centro de distribución.

“En línea con el compromiso de Corona con la sostenibilidad, el diseño de este proyecto se destaca por el uso eficiente de recursos naturales y energéticos, asegurando cero vertimientos de agua y separación de residuos en el proceso industrial”, según destacó la compañía.

VALOR Y PERSPECTIVAS
Pablo Barrera indicó que el valor de los productos que desarrolla Corona en su división de materiales de construcción radica en la estandarización de procesos y materias primas, lo cual se refleja en un producto de alta calidad que hace más eficiente la labor constructora.

“Esto genera mayor productividad en las obras, asegura la calidad y elimina los reclamos en las posventas, porque de manera industrial y con una formulación, se puede remplazar lo que cada operario prepara según su criterio”, dijo el directivo.

Tradicionalmente, los constructores compran por separado los materiales y cada contratista hace su receta.

Aquí, de lo que se trata es que mediante una operación industrial haya una oferta de mayor calidad y mejor desempeño.

La comercialización de estos productos tiene dos canales. Uno, es el que atiende las necesidades de nuevos proyectos y el otro es el cliente final que va a centros especializados y se abastece para terminar su vivienda o cumplir con sus planes de remodelación.

Pablo Barrera estima que este último segmento de clientes representa el 80% de las ventas del negocio de acabados.

“El mercado de las mejoras y la remodelación es muy grande en Colombia. Aquí es frecuente el caso de personas que van construyendo paso a paso la vivienda, entonces estos materiales se consiguen generalmente en depósitos o en tiendas especializadas”, comentó Pablo Barrera.

En medio de un segundo semestre que, hasta el momento, da buenas señales, la empresa se prepara para el momento en que se reactive el sector de la construcción.

“Estamos haciendo esta inversión en la Costa precisamente porque en los momentos como estos uno tiene que pensar en prepararse para responder a los picos de demanda. Si uno se queda esperando que mejore la actividad para hacer las inversiones, ya es tarde”, dijo.

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