Indra controlará nuevos túneles de la vía al Llano

Su tecnología también estará en otros tramos de la calzada entre Chirajara y Fundadores. Se buscan reducir los riesgos de incidentes.

Vía al Llano

La firma controlará siete nuevos túneles y vías a cielo abierto de la nueva calzada entre Chirajara y Fundadores.

Archivo particular

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Portafolio
noviembre 04 de 2019 - 07:21 p.m.
2019-11-04

Indra, compañía global de tecnología, será la encargada de controlar los siete túneles y vías a cielo abierto de la nueva calzada entre Chirajara y Fundadores, del tramo final del corredor Bogotá - Villavicencio.

Lo anterior se logró mediante un contrato de 20 millones de euros, aproximadamente, que le fue adjudicado a la firma junto a Comsa Industrial por el Consorcio Vial Andino (Conandino), responsable de la construcción de la nueva calzada, que también es conocida como autopista a los Llanos.

(El nuevo concesionario a cargo de la vía Bogotá - Villavicencio). 


La firma que, ya controla 22 túneles de los otros tramos de la vía, va a renovar el centro de control del de Buenavista e implementará su plataforma de gestión de tráfico, Horus para el nuevo tramo.

También implantará “los sistemas de comunicaciones necesarios, Mova Comms; los de seguridad, Mova Protect; y los de tráfico (ITS): sistemas de circuito cerrado de televisión (Cctv), contadores de tráfico, señalización vial, postes SOS, detección de incendios, control de iluminación o megafonía, entre otros”, resalta Indra.

TECNOLOGÍAS DE LA FIRMA 

Respecto a su plataforma Horus, la firma dice que esta permite la gestión integral e integrada de los diferentes sistemas inteligentes de tráfico (ITS) y de seguridad que dispone un túnel. Además, asegura que ofrece al operador información, en tiempo real, y una visión única de todo lo que sucede en este, optimizando la toma de decisiones en situaciones cotidianas, pero sobre todo en las de emergencia.

Esta herramienta también tiene un sistema de detección automática de accidentes (DAI), el cual integra la información de las cámaras y sensores con el fin de emitir alertas automáticamente al centro de control en caso de cualquier incidencia. Esto permitirá reducir la respuesta, lo que incrementa la seguridad de los viajeros.

De otro lado, esta cuenta con un sistema de medición de la calidad del aire y sensores que activan automáticamente los ventiladores y empujan la polución al exterior, en caso de que se detecten niveles de gases tóxicos en tiempo real.

Sobre la tecnología de comunicaciones con la que cuenta Indra, la firma ha dicho que tiene un sistema de radio que permite georreferenciar el lugar exacto en el que se encuentran las ambulancias, bomberos, policía, vehículos de operación y d e mantenimiento.

(Vías 4G ya tienen espaldarazo financiero de más de 30 firmas). 


La solución también tiene sensores de visibilidad y un sistema de iluminación artificial de emergencia y evacuación, así como generadores de energía y plantas eléctricas de respaldo para garantizar la alimentación de todos los circuitos de seguridad.

“Los sistemas de señalización variable proporcionan a los conductores información en tiempo real sobre el estado de la vía, la distancia de seguridad entre vehículos, los límites de velocidad o cualquier incidente”, explica Indra.

De otro lado, la compañía dice que con este nuevo contrato están reforzando su papel de socio tecnológico en esta obra.

COVIANDINA, A CARGO DE LA VÍA 

La Agencia Nacional de Infraestructura dio inicio a la fase de administración, operación y mantenimiento de los dos primeros tercios de la vía Bogotá – Villavicencio por parte de la Concesionaria Vial Andina – Coviandina S.A.S. Este concesionario que desde 2016 avanza en la construcción del último tercio de la vía al llano, hace parte de los proyectos de cuarta generación que el Gobierno Nacional sigue reactivando.

“Iniciamos una nueva etapa en esta vía que pasa a convertirse en un corredor de cuarta generación, cuyas especificaciones de operación y seguridad de los usuarios son más altas. Es preciso aclarar sobre las obras que se vienen adelantando en el km 58, que Coviandes asumió la responsabilidad de terminar las obras de estabilización las cuales avanzan a buen ritmo y dentro de lo programado” puntualizó Manuel Felipe Gutiérrez, presidente de la ANI.

La vía al llano estuvo concesionada a la Concesionaria Vial de los Andes, como proyecto de primera generación desde 1994, con longitud de 85,6 kilómetros.

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