Menor cupo de producción de cannabis no afectaría al sector

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes le dio una cuota al país de 1,95 toneladas este año. Dato menor respecto al de 2018.

Marihuana medicinal

No se le pueden pedir cupos grandes a la Jife si primero no se solucionan las demoras internas en los trámites de asignación de las licencias.

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agosto 21 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-08-21

En los últimos días el tema del cannabis medicinal ha dado de qué hablar en el país, inicialmente por las bondades de su desarrollo, seguido de las principales barreras para el despegue de la industria y, recientemente, la decisión de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (Jife) de disminuir el cupo que tiene Colombia para producción de cannabis psicoactivo, este año.

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Basados en el informe de la Jife de sus estimaciones para 2019, el país tiene cupo de producción de 1,95 toneladas. Si este dato se compara con lo estimado para 2018 tuvo variación negativa de 95,6%, pues la cifra fue de 44,5 toneladas.

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De acuerdo con diferentes empresarios y expertos del sector consultados por este diario, dicha información no necesariamente es algo que deba generar preocupación en la industria, sino que más bien da señales del panorama actual relacionado con la capacidad de instalación y producción de las compañías para el consumo nacional y de exportaciones.

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Para Juan Diego Álvarez, vicepresidente de asuntos regulatorios de Khiron, aunque el cupo de 2018 era más para producción comercial, la Jife identificó que la industria aún estaba en una etapa de planeación e investigación, por lo que la asignación de 1,95 toneladas era suficiente para 2019.

Así las cosas, el Gobierno lo que estaría haciendo es comentarle al órgano de fiscalización internacional que el país cumplió con las labores de investigación y que para 2020, la industria ahora sí está preparada para una producción para el consumo nacional e internacional.

Si bien el cupo para el próximo año se conocería a finales de este, el país tendría más sustento para poder justificar la asignación de una producción mayor a la de 2019, pues ya varias compañías han hecho sus evaluaciones agronómicas, análisis de extractos y otros procesos que le permitiría tener productos para comercialización.

Según Rodrigo Arcila, presidente de la Asociación Colombiana de Industrias de Cannabis (Asocolcanna), al ya estarse finalizando este periodo, el cupo designado no afectaría el desarrollo del sector este año, pues lo más importante “vendrá después de 2019 que es cuando la industria va a disponer de sus verdaderas capacidades de producción”.

Por su parte, Carlos Duque, abogado en comercio internacional de Araújo Ibarra y quien ha trabajado en temas relacionados con el sector del cannabis medicinal, dijo que si se revisan los cupos que el Gobierno ha asignado, el dato de la Jife estaría en concordancia con lo que se produciría este año. “No se justifica un cupo tan amplio cuando la industria está en construcción”, añadió.

PANORAMA EN EL MUNDO
De las estimaciones totales de producción de cannabis psicoactivo para 2018 de la Jife que era de 96,9 toneladas, la participación del país era de 46% con 44,5 toneladas. Para este año el dato es 4,7% con 1,95 toneladas de 41,7 en total.

¿CÓMO FUNCIONAN ESTOS CUPOS?
De acuerdo con los expertos consultados, la Jife controla la producción global de sustancias sometidas a fiscalización para usos medicinales y/o investigativos y con base en las estimaciones de lo que producirían las empresas legalmente constituidas, se le asigna un cupo al país para productos derivados de la planta con dichos fines. Cabe mencionar que, estos aplican para el cultivo de cannabis que tenga más de 1% de tetrahidrocannabinol (THC), principal constituyente psicoactivo de la planta.

Algunos de los usos de este componente son para tratar el insomnio, eliminar espasmos, relajante para tratar las nauseas y falta de apetito en procesos contra el cáncer, entre otros.

Es preciso resaltar que la industria suele sacarle más provecho a las propiedades medicinales del cannabidiol o CBD, componente no psicoactivo de la planta que sirve para desinflamar, controlar cierto tipo de cáncer, dolores, entre otros, porque este tiene un uso menos restringido que el THC.

PANORAMA DE LAS EXPORTACIONES
Para Felipe de la Vega, gerente de Medcolcanna, el mercado global ha venido creciendo mucho más en cannabis no psicoactivo, situación que complica un poco la exportación del psicoactivo porque “no hay muchos países que acepten la importación de este, son contados los que sí y estos piden muchos requisitos”.

En esta materia dijo que Colombia debe seguir trabajando en compromisos de comercialización de este tipo de derivados en otras naciones y demostrar que la capacidad de producción es más grande para aspirar a un cupo mayor al de 2019.

De otro lado, los expertos coincidieron en que en la medida que se desarrollen productos que demuestren su eficiencia y eficacia, las compañías podrán registrar más medicamentos que contengan THC y así abrir mercados e impulsar su comercialización.

RETOS DEL PAÍS
Según el directivo de Asocolcanna, el Gobierno debe tener presente que “esta es una industria que está invirtiendo mucho dinero, por lo que se requiere mayor agilidad en los procesos”.

Por esto, se debe tener personal suficiente y técnico en los entes gubernamentales para que den rapidez a los trámites. “No se debe dudar en aprobar las legislaciones que hay en curso”, comentó Arcila al añadir que debe haber una conciencia menos preventiva de lo que es la industria, pues ya es global.

Valerie Cifuentes Martínez
valcif@eltiempo.com

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