'Viajes de ejecutivos al exterior son un activo para la empresa’

A través de pasantías internacionales, The Intern Group permite que personas desarrollen proyectos en las compañías en las que soñaron trabajar.

Johanana Molina

Johanna Molina, cofundadora y directora de la firma The Intern Group, habla con el excanciller Jaime Bermúdez.

Foto: Dirty Kitchen

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Portafolio
septiembre 01 de 2019 - 07:52 p.m.
2019-09-01

Cuando niña, su padre la llevó a un viaje en carro por Latinoamérica. Eso la marcó. Luego de trabajar en una prestigiosa entidad financiera, se fue a Londres a mejorar su inglés y trabajó como mesera en un café del primer piso de la bolsa de valores. Allí, Johanna Molina conoció a su socio actual, con quien fundó The Intern Group, una empresa de pasantías en diversos países del mundo. Una apuesta por ayudar a que la gente encuentre su motor vital.

Lea: (‘Las prácticas también son experiencia laboral’)

¿Qué hace The Intern Group?

Se enfoca en darles oportunidades a personas para que puedan encontrar su propósito a través de pasantías internacionales.

Lea: (Las prácticas laborales: ¿útiles, negocio o requisito universitario?)

¿Qué quiere decir encontrar su propósito?

Todos tenemos algo que nos apasiona. Las personas se pueden salir de su zona de confort y logran descubrir habilidades que no conocían, darse cuenta de qué es lo que los apasiona.

¿Y eso cuándo termina?

Nunca. No hay fecha límite, es una búsqueda constante. Nuestra mayoría de clientes tiene entre 22 y 25 años. Uno sale de la universidad con ciertas expectativas, pero al llegar a la empresa se da cuenta de que no es como lo estaba soñando y ahí es donde empieza esa búsqueda de propósito. Hemos tenido personas de 70 años que han querido vivir nuestra experiencia.

¿Por qué internacional?

El valor que tiene vivir por fuera con un idioma diferente, culturas organizacionales diversas, es grandísimo. Nuestros usuarios están pensando que no hay límite de ciudades, salen de la universidad y se quieren ir a trabajar a Australia, a Europa. Para las empresas tener una persona flexible, capaz de adaptarse y todo lo que enseñan los viajes, tiene gran valor.

¿Qué tan transformativo ha sido para la gente?

Tuvimos un joven que vino a hacer una pasantía en ingeniería, pero no le gustó lo que hizo y decidió que quería ser emprendedor; hace dos años se ganó el premio al mejor emprendedor del Reino Unido. Ahora enseña a programar a niños de la India.

¿Esta historia cómo empieza?

Yo me gradué de 15 años. Empecé comunicación social y a los cuatro semestres me pasé para finanzas. Me gradué como la mejor de mi promoción. En el momento en que estaba en la universidad, mi papá tenía un sueño y era irse a recorrer Suramérica en moto: lo cumplió con nosotras, mi hermana y yo, luego de que mi mamá murió.

¿Las echó en la moto?

En carro por tres meses. Para mí ese evento cambió la forma en la que veo la vida.
Cuando me gradué de la universidad conseguí el trabajo de mis sueños que era ser corredora de bolsa o asesora financiera. Estuve tres años, decidí tomar una licencia y me fui a estudiar inglés a Inglaterra.

Empecé a estudiar y trabajar en un café que queda en el primer piso de la Bolsa de Londres.

Entonces pensé que eso era una señal, quizás para terminar trabajando en la bolsa, pero realmente no, fue una experiencia muy bonita en la cual conocí muchas personas, me reté, me salí de esa zona de confort, le di una muy buena enseñanza al ego, porque estaba sirviéndoles café a los corredores y no era yo la corredora en ese caso.

Esa fue la forma en la cual empezó The Intern Group, con esa falta de oportunidades mías, que se convirtieron en oportunidades para otras personas.

Fue ahí donde pensé: qué bueno tener un lugar en donde las personas puedan pasar un proceso de selección, puedan elegir a qué tipo de empresa quieren llegar, si es un startup, si es una gran empresa, si es una ONG, si es un gobierno, y que se dé un proceso en el cual todas las personas tengan esas oportunidades.

¿En cuántos países están?

Tenemos 15 sedes en 14 países tan diversos como Tailandia, Japón, Estados Unidos y España.

¿Qué posibilidad tiene la gente que tiene pocos recursosde aspirar a algo así?

Empezamos a hacer alianzas. El año pasado trajimos 35 personas de Nueva Zelanda, patrocinadas por el gobierno de ese país. Vinieron a Medellín, algunos de ellos PhD, a hacer proyectos en la ciudad, relacionados con temas de ciudades inteligentes o calidad del aire.

¿Y las empresas cómo están reaccionando?

Muy receptivas. En 2011, cuando llegábamos con esta propuesta no nos creían, pensaban: cómo va a venir una persona de otra cultura a mi organización. Hoy en día lo quieren, nos buscan.

¿Cómo combina ser empresaria con ser mamá?

Mi hijo es como una energía adicional, que ha llegado a potencializar más lo que soy, a despertar cosas en mí que no sabía que existían y que puedo transferir a la empresa. Me ha generado más empatía porque pienso en las otras mamás trabajadoras.

En la empresa el 70% somos mujeres. Tenemos que sacudirnos más en el sector privado para brindar oportunidades a las madres, para que no tengan que renunciar a ser mamás y lo puedan hacer desde sus casas, con sus hijos al lado.

Nosotros tenemos políticas donde la gente puede trabajar remoto y la tecnología nos lo permite. Yo tengo un equipo, de 80 personas, en 15 partes del mundo, o sea pueden trabajar desde donde quieran.


Jaime Bermúdez Merizalde
Excanciller
Especial para Portafolio

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