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Revista Portafolio

El futuro de la inflación y de las tasas de interés para 2023

El sistema financiero goza de buenos indicadores y de solvencia para afrontar un posible ciclo bajista de la economía, según explican expertos.

Mercado colombiano.

Mercado colombiano.

Archivo El Tiempo

POR:
Holman Rodríguez
enero 01 de 2023 - 09:19 p. m.
2022-01-01

La actual coyuntura, heredada de la fuerte crisis económica que ocasionó la pandemia, está generando más inquietudes por fenómenos como las fuertes caídas de los productos de casi todos los países y, especialmente,por el incremento de la inflación.

Sin embargo, para corregir este último problema, los bancos centrales de casi todos los países han estado endureciendo sus políticas monetarias consistentes en aumentos de las tasas de interés para controlar el consumo al des estimular nuevos créditos.

En este sentido, el sistema financiero ganó protagonismo durante la crisis sanitaria, pues en ese periodo no fue el ‘malo del paseo’ y en cambio fue un soporte para la recuperación.

Ante la posibilidad de que se esté incubando un nuevo ciclo de crecimiento mundial, el sistema financiero colombiano, según algunos de los más destacados jefes de investigaciones económicas,está mejor preparado, con buenos indicadores de solvencia que podrán soportar unos menores márgenes.

(Vea: Qué sigue para países con la inflación más baja y alta de A. Latina).

A continuación, las opiniones de estos analistas y su visión sobre el panorama que se avizora para el futuro próximo.

¿La solvencia de los bancos será alta?

Para Andrés Langebaek,director ejecutivo de Estudios Económicos del Grupo Bolívar Davivienda, aunque la situación particular del crecimiento del país no es la mejor,el sistema financiero colombiano tiene cómo reaccionar como lo hizo la pandemia.

¿Cómo ha sido el impacto de la inflación en el negocio y en el sistema financiero?

Las tasas del Banco de la República tendrán que seguir subiendo y los propios bancos tendrán que frenar el otorgamiento de crédito, pues en el 2023 puede venir un bajo crecimiento económico, deterioro de la cartera y eso es mejor controlarlo.

Los bancos hacen un esfuerzo importante en ese tema. Las tasas para los bancos han aumentado más que la del Banco de la República.

Por ejemplo, los CDT a un año están por encima de 14%. La materia prima de los bancos y entidades financieras, el ahorro y los CDT se están encareciendo y, por eso, las tasas bancarias seguirán subiendo y eso ayudará que la demanda por crédito baje.

Así, se empieza a restringir la oferta de crédito, es decir, llegan solicitudes,pero los bancos serán más selectivos en su otorgamiento.

¿Cómo cree que se impactará hacia futuro?

Hay un tema que Preocupa y es que Colombia, si se compara con otros países, tiene unos mecanismos de indexación de precios grandes, como sucede en el tema de las matrículas, el salario mínimo, las pensiones, los arrendamientos, algunos servicios públicos o los salarios de trabajadores estatales y, al comparar con otras naciones, hay algunos aspectos como los de arrendamientos y las pensiones en colegios privados que, en otros países, no existe.

El temor es que la inflación sigue alta y las tasas de interés tendrán que seguir siendo elevadas. El otro problema es la tasa de cambio, pues Colombia es una de las naciones donde la devaluación en los últimos meses es de las más altas del mundo.

Sumado a ello ya que las tasas no van a bajar, ese fenómeno hará que con el decrecimiento la calidad de calidad de la cartera baje, así como los márgenes del sistema financiero, aunque esa situación será distinta a la que se vivió en el pasado.

Así, la solvencia de los bancos será alta, tal y como se mostró con la crisis del 2020.

Andrés Langebaek

Andrés Langebaek

Cortesía

¿Cómo se afecta el negocio de los bancos y entidades financieras con el aumento de las tasas de interés por parte del Banco de la República?

Los costos de captación de los bancos están subiendo y los créditos contratados a hace más tiempo están a tasas más bajas.

Los créditos de tasa fija sí se benefician, pues mantienen las condiciones y de esa manera los márgenes de las entidades bajan y es lo que vamos a ver en el futuro.

Una cosa contraria sucede en el escenario de la inversión y ahí los márgenes de los bancos suben.

La inflación no se va a controlar fácil. Para el próximo año esperamos que el indicador cierre en torno del 8%.
¿Cómo se afectan los clientes de los bancos y los propios bancos con el alza de las tasas del Banco de la República?

Se afectan los créditos correspondientes a las ‘originaciones’ nuevas, así como los que están con una tasa variable, pues están ligados al costo de vida.

De otra parte, los rendimientos de las captaciones suben, osea que para las entidades se encarece la materia prima y, como en cualquier empresa o unidad de negocio, al encarecerse dicho insumo el producto final también se encarece y ahí se presenta un efecto negativo.

¿Cómo visualiza las perspectivas de cartera y crédito, que es parte medular del negocio de la banca?

El crecimiento de la cartera se va a desacelerar bastante. Crecerá al 16% en seis meses, es decir unos cuatro puntos por debajo de la cifra actual y al terminar el 2023 por lo menos ocho puntos por debajo.

(Vea: Inflación en Cúcuta: ¿por qué es la más alta del país?).

¿Cuál es la visión hacia delante de lo que viene para el sector financiero?

Somos un país que se va a desacelerar bastante. Pero cuando se mira su desempeño, hay que considerar los últimos cinco años y ahí no estaríamos mal.

Realmente, lo que hay que mirar es el crecimiento puntual. Para este año vemos un crecimiento del PIB del 7,8 % y para el 2023 una cifra cercana a proyección del Banco de la República, cifrada en algomenosdel 1%.

Entonces, promediando, es más alto para un país que crece este año poco y mucho menos el próximo año.

Como motivos de preocupación y lo decimos desde hace tiempo, es que con la pérdida del grado de inversión Colombia ya no es atractiva para muchos inversionistas.

El país debe pagar más por la deuda pública y privada.

Crisis anteriores

De acuerdo con José Ignacio López, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana,el sistema financiero tiene la experiencia para sortearla actual situación, aparte de que el sector ha crecido en inclusión de nuevos clientes, lo que permitirá capear el temporal.

¿Cómo ha sido el impacto de la inflación en el negocio en el sistema financiero?

El impacto de la inflación ha sido moderado, pues el crédito ha sido dinámico y eso se ha visto un poco en las nuevas ‘orientaciones’.

En los títulos de deuda pública (TES) sí hay un choque,fenómeno que disuade a las empresas de salir a emitir deuda para financiarse por la relación con las tasas de esos papeles de referencia.

Otro efecto indirecto es el de la política monetaria con tasa del Banco de la República, que esperamos termine superior al 12% y eso genera presión en el mercado financiero.

De otro lado, la transmisión en algunos tipos de crédito ha sido lenta, como en la cartera hipotecaria, mientras que en consumo ella se acelera y es más dinámica, a la vez que es una guía para la tasa de usura.

Hay que pensar en otros mercados, como por ejemplo el de las acciones, que es un buen seguro contra la inflación.

Sin embargo, por la combinación de tasas,la incertidumbre,la falta de liquidez y un declive casi secular del mercado accionario, no les ha ido bien.

Algunos inversionistas se han refugiado en los CDT, pues son relativamente seguros.

¿Cómo cree que será el impacto a futuro?

Acá hay muchos mecanismos de indexación.

En algunos países puede comenzar a cederla inflación, pero acá podría seguir alta.

Hay indexación en el salario mínimo o la regulación de tarifas. A este componente, en Colombia, se le debe sumar el efecto dólar.

(Vea: Las otras 120 tarifas que no subirían de precio con el mínimo).

La variación en la tasa de cambio sobre los precios domésticos, el llamado ‘pass-through’, le va a agregar persistencia y va a tocar esperar unos seis meses más.

¿Cómo se afecta el negocio de los bancos con el aumento de las tasas de interés por parte del Banco de la República?

Para el sistema bancario, el aumento de tasas hace que el costo de fondeo se haga más alto y que se vaya trasladando a los créditos. Hay una competencia fuerte en el sistema financiero, especialmente en el sector de los bancos, y los márgenes se aprietan.

Lo otro es que la subida de los TES tiene un efecto adverso, pues bajan el balance de los bancos e intermediarios financieros.

Además, dificulta tener fondo de liquidez y, si caen precio, dichos productos se afectan.

Aunque los indicadores, en casas de los bancos, son robustos. Los fondos de pensiones se afectan por la subida de los TES (caída en el precio), que la compensan un poco con el portafolio en dólares.

¿Cómo se afectan los clientes de los bancos y los propios bancos con el alza de las tasas del Banco de la República?

La tasa ‘repo’ del Banco de la República es de muy corto plazo y afecta la liquidez de corto plazo y a las entidades que toman esa liquidez.

En la medida que el emisor las sube, hace que endeudarse con esos recursos se encarezca y así se comienzan a trasladar a otras tasas como las de los CDT, los ahorros y luego a las tasas activas y a las de crédito y es lo que el emisor espera que suceda: que se vaya encareciendo el costo del dinero, pues para lograr contener la inflación hay que lograr que la demanda se vaya moderando con menos crédito de consumo y, claro, con unos costos, pero buscando que a mediano plazo la inflación se vaya conteniendo.

José Ignacio López

José Ignacio López, jefe de investigaciones económicas de Corficolombiana.

Cortesía

¿Cómo visualiza las perspectivas de cartera y crédito, que es parte medular del negocio de la banca?

Hay una historia positiva y es que en los últimos años hemos ganado nuevas personas que tienen acceso al sistema financiero y con mayor inclusión, con más productos, nueva tecnología y una competencia sana para proveer servicios crediticios.

Con mejor tecnología, datos, monitoreo y conocimiento de los hábitos, es posible poder ofrecerles más crédito.Loquepasa es que la expansión del consumo y cartera son más altas que el crecimiento de la economía, lo que puede ser preocupante pues, bien puede ganar en productividad y mejor asignación del crédito, este puede superar el ingreso y pueden presentarse problemas en la capacidad de pago.

Esta coyuntura llama a que haya cierta moderación en el ritmo de crecimiento de la cartera, especialmente de consumo,pues se crece en términos nominales del 20%.
Es decir, en reales es casi dos dígitos por eso se debe incubar un sobreendeudamiento de loshogaresque los ponga en situación de vulnerabilidad.

Por ahora, en nuestro escenario no creemos que esa moderación ocurra. En esa dimensión, el país puede ir haciendo una moderación ordenada. Por eso hay que monitorearlo y la Superfinanciera ha llamado a hacerlo.

¿Cuál es la visión hacia delante de lo que viene para el sector financiero?

Sigue siendo positiva de las crisis anteriores se han aprendido lecciones en supervisión y regulación.

Una prueba fue la covid-19, pues a pesar de la caída de ingresos se logró acompañar los deudores y la estabilidad del sistema no estuvo comprometida y eso ayuda a que por una crisis no se vuelva financiera.

Además ello, ahora hay un ecosistema nuevo de jugadores de innovación tecnológica,que aprenden los clientes consumidoresyque están ayudando a complementar las innovaciones en inclusión financiera.

En general, el panorama es positivo y eso es una buena noticia que permite ofrecer un financiamiento en la propia moneda o en tasas fijas.

Hay un reto, eso sí: cómo nos vamos a relacionar con las personas, con los clientes, para integrarlos a través de los sistemas de información.

El sistema financiero ha enfrentado ciclos bajo el esquema de inflación

Según Camilo Pérez, jefe de Investigaciones Económicas del Banco De Bogotá,el sector seguirá apoyándo las necesidades de financiación de los hogares y las empresas, así como el manejo de sus excedentes de liquidez.

¿Cómo ha sido el impacto de la inflación en el negocio?


La mayor inflación que se está registrando a nivel global y local implica un factor adicional de incertidumbre en la operación bancaria, en particular para la definición de las tasas de interés a plazo de la colocación de crédito y de la captación de depósitos.

Cuando la inflación es estable y predecible, la definición de las tasas de interés de nuestro negocios es más simple y directa.

Pero conunamayor inflación y, sobre todo, con la incertidumbre de su duración y nivel hasta el que llegará, la definición de las tasas de interés a plazo se dificulta.

Sin embargo, el mayor impacto lo viven los clientes, para quienes sus decisiones de consumo e inversión se ven afectadas.

De un lado, las personas deben en algunos casos cambiar sus patrones de consumo para hacer frente a los mayores precios.

Por otro lado, las empresas ven impactados sus resultados por los mayores costos y en ocasiones la dificultad de transmitir estos a sus precios. En ambos casos, la inflación erosiona el poder adquisitivo de los clientes.

¿Cómo cree que se impactará hacia futuro?

El escenario de alta inflación global podría extenderse por varios meses más. Sin embargo, hay alguna evidencia de una mejora hacia el 2023. En primer lugar, los precios de las materias primas se han corregido recientemente, y aunque se mantienen por encima de los vigentes antes de la pandemia, también se alejan de los máximos marcados a mediados del año.

Segundo,los problemas de las cadenas de suministro también se han reducido y el flujo de contenedores a nivel global ha mejorado.

Y tercero, con mayores tasas de interés y una moderación en la demanda, los precios deberían reaccionar con un mejor comportamiento.

El Banco de la República está haciendo tarea y pronto deberíamos ver una mejora en la variable de inflación.

Así, los desafíos que conllevan una alta tasa de ella parecen estar teniendo su punto más álgido en el 2022, y aunque en el 2023 la inflación podría permanecer en niveles relativamente altos, probablemente serán inferiores a los actuales.

¿Cómo se afecta el negocio de los bancos con el aumento de las tasas de interés por parte del Banco de la República?

El sistema financiero colombiano ha enfrentado ya varios ciclos de política monetaria bajo el esquema de inflación objetivo del Banco de la República.

Nuestro accionar y definición de la oferta de crédito y la demanda por recursos depende en gran medida de la definición de la tasa de interés del banco central.

En ciclos como el actual, para captar recursos de nuestros clientes debemos ofrecer una mayor tasa de interés.

Es decir, los recursos que requerimos para cumplir con nuestra función de financiación de los hogares y las empresas son un poco más costosos.

Del lado del crédito debemos transferiresemayor costo,loquedenuevo es una señal que envía el Banco de la República.

Camilo Pérez, gerente de investigaciones económicas del Banco de Bogotá.

Camilo Pérez, gerente de investigaciones económicas del Banco de Bogotá.

Cortesía.

¿Cómo se afectan los clientes de los bancos y los propios bancos con el alza de las tasas del Banco de la República?

Los bancos somos un canal de transmisión de las decisiones de tasas de interés del Banco de la República y las nuestras aumentan o disminuyen en línea con la tasa de interés de referencia.

Pero se debe tener en cuenta que no son solo las tasas interés del crédito las que aumentan (o disminuyen): también lo hacen las tasas de interés de las captaciones, como cuentas de ahorro y CDT.

De esta forma, los agentes que tienen excedentes de liquidez reciben un mayor retorno por ellos.

(Vea: Gobierno proyecta inflación de 7,2 % y crecimiento de 1,3 % para 2023).

Del lado de los clientes, la reacción a las mayores tasas depende de su posicionamiento. Por una parte, están los que toman crédito, para quienes se encarece la financiación y quienes probablemente moderará la demanda por recursos, bien sea para consumo, los hogares,o para ampliar capacidad productiva, las empresas.

Por la otra están los clientes que tienen recursos disponibles y los traen a la banca.

Estos usuarios reciben un mayor retorno por sus depósitos, por lo cual seguramente aumentarán la disponibilidad de dichos recursos en la banca.

Estos pueden ser personas o empresas, que en lugar de consumir o producir, deciden ahorrar sus recursos.

En definitiva, ambos comportamientos son reacciones a la señal que el Banco de la República envía con su mayor tasa de interés de referencia, buscando en últimas moderación de la demanda y por esta vía una menor inflación.

¿Cómo visualiza las perspectivas de cartera y crédito, que es parte medular del negocio de la banca?

La economía colombiana gozó de dos años de excepcional crecimiento en el 2021 y el 2022, beneficiándose de la reapertura tras el choque de la pandemia, en medio de condiciones de estímulo fiscal y monetario. Sin embargo, el contexto global ha cambiado de manera importante, con mayores tasas de interés de parte de los bancos centrales y algunos choques puntuales como la invasión de Rusia a Ucrania y lo que esto implica para las materias primas.

Con lo anterior, y en medio de una desaceleración de la economía global, Colombia seguramente también tendrá una menor dinámica de crecimiento.

La banca ha acompañado estos ciclos, con dos años bastante positivos en la colocación de crédito, con tasas de crecimiento de dos dígitos para todos los tipos de cartera: comercial, consumo e hipotecaria.

Ahora el ciclo está cambiando y el crédito empieza a moderar al ritmo que lo hace la actividad.

¿Cuál es la visión hacia delante de lo que viene para el sector financiero?

Desde la banca seguiremos apoyando las necesidades de financiación de los hogares y las empresas, así como el manejo de sus excedentes de liquidez. Incluso en medio de una economía global y local que seguramente crecerá menos en el 2023.

Precisamente, en un año que luce particularmente desafiante, una regulación financiera comprensiva, una juiciosa supervisión del sector bancario y adecuados niveles de solvencia y manejo de riesgo por parte de la banca, seguramente mantendrán la solidez del sistema y le permitirán seguir cumpliendo con su rol de intermediador de recursos sin mayores sobresaltos.

Holman Rodríguez
Periodista de Portafolio

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