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Revista Portafolio

Plataformas digitales: a la espera de la regulación

Se han transformado en grandes generadoras de empleo o de ingresos extra en el país, pero el Congreso aún no ha avanzado en las reglas de juego.

Aplicaciones

Se estima que existen 250.000 personas en Colombia que se conectan a aplicaciones para recibir ingresos adicionales.

AFP

POR:
Portafolio
julio 28 de 2021 - 01:43 p. m.
2021-07-28

Las plataformas de economía colaborativa de nuevo están en el limbo: la Cámara de Representantes descartó un proyecto de ley que buscaba regularlas, equilibrar la competencia y aportar a la innovación tecnológica y economía del país.

(¿Por qué se cayó el proyecto para regular las plataformas digitales?). 

No es, sin embargo, el único que se tramitaba. En el Congreso de la República –específicamente en la Comisión Séptima–, hacen ya tránsito otros cinco proyectos que pretenden establecer reglas sobre economía colaborativa y posibles mecanismos que les permitan a los ciudadanos escoger y determinar cómo prestar este tipo de servicios bajo una condición distinta al contrato de trabajo, es decir, a la subordinación, a la remuneración específica y a la prestación personal de un servicio.

Una tarea que sigue pendiente –de acuerdo con David Luna, presidente de Alianza In, gremio que integra a las plataformas de la economía colaborativa–, y que primero debe pasar por un debate con base en la evidencia y no una discusión politiquera y oportunista.

(Ya está disponible la edición 49 de la revista Portafolio). 


“Estoy convencido –explica– de que la economía colaborativa dignifica la labor de cualquier ciudadano que quiere recibir ingresos adicionales. Distinto a lo que señalan algunos, ella no precariza la actividad, sino que tiene como centro al ciudadano que toma la decisión y la determinación de conectarse con una plataforma en el momento y durante el tiempo que quiera para desarrollar una actividad y recibir ingresos adicionales”.

“Creemos que, en Colombia, todo el que quiera desarrollar una actividad tiene que hacerlo en una jornada laboral y bajo una relación de subordinación, y esto es una equivocación: no todo el mundo quiere trabajar o recibir ingresos como está establecido en la ley colombiana. Hay personas que quieren y necesitan tener más de una actividad sin necesidad de contratos de trabajo, porque ven que tienen oportunidades para recibir más ingresos de lo que un trabajo normal les puede dar”, agrega Luna.

Antes de la pandemia, Fedesarrollo realizó un estudio que determinó que, en promedio, existen 250.000 personas en Colombia que se conectan a aplicaciones para recibir ingresos adicionales.

En promedio, su compensación varía entre $700.000 y $1.300.000 por mes. Para analizar el efecto de la crisis del coronavirus y las cifras pospandemia ya se está elaborando otro estudio.

Domicilios

Los ingresos, en el caso de los domiciliarios, son muy diversos, porque la operación no es igual en las ciudades

Archivo particular

De acuerdo con Manuel Torres, country manager de Cabify Colombia, la actual situación económica generada por las cuarentenas ha privado a muchas personas de sus empleos, por lo que las plataformas en sus diversas opciones (domicilios, movilidad, mensajería, etc.) se convierten una opción muy útil para generar dinero en la coyuntura. Según el tiempo que dediquen, los socios conductores de Cabify pueden ganar un promedio de $600.000, aunque aquellos que se dedican de tiempo completo pueden recibir hasta $1.800.000 cada semana.

“Llevamos más de seis años metidos en el debate nacional sobre la naturaleza de los servicios que prestan las plataformas de movilidad. En mayo pasado, luego de haberse escuchado las voces de pasajeros, conductores, taxistas, Gobierno, academia y plataformas en varias mesas de trabajo, se votó negativamente un proyecto de ley muy completo que regulaba este servicio, a la vez que fijaba condiciones de operación y equiparaba condiciones básicas entre taxistas y conductores de vehículos particulares. Lamentablemente se perdió una oportunidad histórica para, por fin, tener una regulación ágil y efectiva. Esperamos que Congreso y Gobierno no den más largas a esta necesidad”, advierte el directivo.

De igual forma, en el Congreso debe darse el debate para que las plataformas realicen contribuciones para el sistema de salud y pensiones de sus usuarios conductores, domiciliarios o mensajeros.

“Estamos trabajando con las autoridades para crear un marco legal y jurídico que sea equilibrado para todo el ecosistema, incluyendo la seguridad social de los domiciliarios y partiendo de la creencia de que es lo correcto en el contexto colombiano. Creemos que lo más responsable como empresa es diseñar un incentivo que les permita aportar al sistema de seguridad social sin comprometer sus ingresos inmediatos y garantizando su autonomía. De hecho, tomamos recientemente la posición de apoyar el cubrimiento de seguridad social y el pago a un seguro de accidentes para los domiciliarios inscritos en la plataforma que deseen acceder a los beneficios de forma voluntaria. Acceder al sistema de seguridad social significa hacerlo al de salud, que es algo que creemos todos los domiciliarios deberían tener”, asegura por su parte Gissette Brochero, head of Logistics de iFood Colombia.

(2020, el año en el que las empresas temblaron). 


Los ingresos, en el caso de los domiciliarios, son muy diversos, porque la operación no es igual en las ciudades. Cada domiciliario atraviesa un contexto singular en el que influye su tiempo de conexión y otras disposiciones para generar ingresos a través de la plataforma.

Ahora bien, legalmente los domiciliarios son trabajadores independientes, pues no existe subordinación laboral y manejan su propio tiempo con la flexibilidad de no cumplir un horario.

“Por ejemplo, un repartidor que se conecta con iFood hace en promedio 64 horas al mes, muy por debajo de las 205 horas del contrato laboral. El caso es que hemos observado un incremento, mes a mes, del 30% en nuestra base de domiciliarios que se conectan y, hoy, ella completa 65.000 personas”,
apunta Brochero.

A su turno, en el 2020, la aplicación Beat cerró con ingresos por $200.000 millones y una comunidad de más de 260.000 usuarios conductores con presencia en siete ciudades del país.

“Como empresa del ecosistema de la economía colaborativa, contamos con una responsabilidad en ser parte de la reactivación económica del país y por eso buscamos aportar una comisión hasta del 1%. Lo ideal sería que el Estado genere recursos en pro del fortalecimiento de los sistemas urbanos de movilidad u otros destinos que consideren relevantes”, señala Alejandro Arbeláez, gerente de Beat.

En materia de transporte también las ganancias en la aplicación están relacionadas con el número de viajes que realiza el conductor, la cantidad de incentivos que logre realizar durante el día y el tiempo que tenga disponible para manejar.

De acuerdo con Uber, la pandemia demostró, más que nunca, que tener acceso a oportunidades flexibles de ganancias es clave para la reactivación económica del país y también se transformó en una opción para la diversificación del portafolio.

“Desde que la app está disponible en Colombia, más de 672.000 personas han podido generar ingresos adicionales, al tiempo que casi 9 millones de usuarios han confiado en la plataforma para movilizarse por las ciudades. Alrededor de 100.000 nuevos clientes han utilizado la app desde que empezó la pandemia. Por tanto –añaden–, sigue siendo importante que se avance en un marco regulatorio moderno”.

“Es necesario –concluye por su parte un representante de Didi– que Colombia pueda encontrar una solución para implementar una regulación más equilibrada, comprensiva de las particularidades de las economías colaborativas y respetuosa de los derechos de los usuarios y de las actividades de intermediación”.

Desde el Ministerio de las TIC, aseguran que "el Gobierno fomenta el desarrollo de emprendimientos de base tecnológica y valora su aporte al empleo. Han surgido y surgirán plataformas que crean alternativas para que las personas puedan generar ingresos sin necesariamente hacerlo mediante una vinculación laboral. Creemos que la legislación de este tipo de plataformas para garantizar la protección de quienes las usan es un paso necesario”. 

Laura Lesmes Díaz
Periodista de Portafolio

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