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Revista Portafolio

El agro colombiano le apunta a mejorar la productividad en 2023

Francisco Lopreto Durán, gerentede Agroinsumos S.A.S. dio sus pronósticos económicos para el sector.

Agricultura.

Agricultura.

Archivo El Tiempo

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Portafolio
enero 20 de 2023 - 12:40 p. m.
2023-01-20

Después de disfrutar las mieles de la recuperación plena en el 2022, con una economía que terminaría creciendo alrededor del 8% según los más recientes pronósticos, el país se alista para entrar en un período de franca desaceleración bajo variables críticas, como una inflación cuyo control tomará más tiempo del previsto y un consumo que, aunque seguirá creciendo, lo hará a un ritmo menor que en los años precedentes.

(Vea: Agricultura sigue en vilo ante la escasez de los fertilizantes).

Bajo este contexto, Revista Portafolio dialogó con cuatro reconocidos empresarios del país –uno del sector del comercio, un agro industrial, una del sector turismo y uno del sector tecnología– para tomarles el pulso a las estrategias que han preparado para afrontar una realidad cada vez más cercana.

Los directivos son conscientes de que será un año de limitaciones no solo para el consumidor sino para las mismas empresas, y entre las tácticas que han diseñado se destaca la adaptación aun entorno muy diferente debido a los precios, que siguen siendo una variable crítica, así como tasas de interés altas y un precio del dólar siempre expuesto a saltos imprevistos en un mercado que resultó muy volátil en el 2022.

También resaltan que esa capacidad de adaptación implicará, desde la tecnología, buscar más altos indicadores de eficiencia, racionalizando los recursos, es decir, hacer más con menos.

(Vea: Consolidando el papel de la agricultura hacia la COP28).

El agro

Las expectativas a futuro del agro colombiano se encaminan hacia una mayor productividad. Sin embargo, los casi tres años que lleva el fenómeno de la Niña en el país han permeado de desafíos el sector.

Francisco Lopreto Durán, gerente de Agroinsumos S.A.S, compañía dedicada al cultivo de maíz y soya, y a la elaboración de materia prima transformada, habló sobre el futuro, el panorama que se avecina en la agricultura y de la sección es para superar los retos.

(Vea: Gobernación del Valle quiere convertir a campesinos en empresarios).

¿Cómo se viene desarrollando la empresa?

Estamos comercializando insumos agropecuarios y adicionalmente asesoramos a los productores con la última tecnología, culturas de producción y en este momento estamos impulsando la agricultura regenerativa, que consiste en parámetros de insumos biológicos, rotación de cultivos, coberturas, protección del suelo y labranza reducida.

La tendencia es que en un futuro se puedan reducir los insumos químicos en un 50% y además tenemos un clúster de maíz.

Contamos con ingenieros especializados de Brasil y Bolivia, con los cuales promovemos la nueva cultura de siembra con gente capacitada.

Adicionalmente tenemos maquinaria de agricultura de precisión y somos distribuidores de la compañía más grande de Latinoamérica, que es la brasileña Stara.

Es un paquete en venta y apoyo en donde el agricultor nos entrega el producto de maíz y soya y lo transformamos para consumo humano como materia prima para arepa, mazamorra, cuchuco, entre otros.

Adicionalmente ustedes son productores. ¿Cómo le ha ido?

Nosotros estamos produciendo 3.000 toneladas mensuales en maíz y 36.000 toneladas de materia prima transformada, que se utiliza especialmente para arepa. De comercialización son entre 70.000 y 80.000 toneladas al año.
Las ventas totales de la empresa van a ser por $220.000 millones. En materia prima que no son insumos, van a ser $120.000 millones.

¿Cuál fue el balance general de la empresa este año?

El balance fue muy bueno. Estamos en un sector dinámico donde hay mucho crecimiento y la alimentación humana es básica para las personas, por lo que nuestros mejores años han sido los de la pandemia.

A diferencia de otros sectores el negocio ha estado creciendo en las diferentes áreas y esperamos que, con el nuevo gobierno, que quiere promover la siembra de soya y maíz, que son los productos donde más importamos, podamos crecer mucho más la compañía.

¿Cuáles son las estrategias para abordar el 2023?

Para el 2023 solo nos salva la productividad conservando nuestros suelos para las generaciones futuras.

Es decir, producir con sostenibilidad y tenermayor productividad, porque es muy difícil bajar los costos y más ahora que se avecina salario mínimo y donde el combustible también va a subir. Pero lo único que nos salva es mejorar la productividad.

¿El próximo año se va a ver afectado por la Niña?

Si continúa el fenómeno de la Niña, nos vamos a ver directamente afectados en productividad. Son tres años de lluvia incesantes; eso nos afecta.

Para la producción en el campo, el primer factor que hay que tener en cuenta es el clima. Uno puede tener toda la cultura, la maquinaria, el mejor híbrido de maíz y el fertilizante, pero si el tiempo no es el adecuado, reta, pues es el factor que más determina la producción.

(Vea: ‘Pandemia nos abrió puertas a múltiples negocios’: Agro Go).

¿Cómo ve al agro con la guerra entre Rusia y Ucrania?

Los costos de producción en el agro se elevaron. Por ejemplo, los fertilizantes se duplicaron.

Un saco de un fertilizante que tiene nitrógeno, fósforo y potasio valía $85.000 hace dos años y ahora está en $240.000, nos ha tocado invertir más y afortunadamente hemos tenido disponibilidad de productos.

Sin embargo, nos ha afectado el agua porque muchas áreas se quedaron sin sembrar y algunas se han perdido debido a los tres años de lluvia en la altillanura y en el Valle del Cauca.

¿Cómo incentivan la producción local de maíz y soya?

Estamos promoviendo que se amplíen los cultivos de maíz y soya siendo parte de un grupo trabajo de la empresa privada con el Ministerio de Agricultura, en un programa que se llama ‘Soya Maíz Proyecto País’.

Agro

El agro colombiano.

Archivo EL TIEMPO

¿Disminuyó la producción?

Hemos visto saturación de agua en los cultivos. A las plantas les empieza a faltar oxígeno y la luminosidad que es muy importante en mi campo.

Cuando los días están muy nublados y no hay buena luminosidad, todo eso afecta la productividad, porque necesitamos que haya las horas de luz necesarias.

La productividad ha disminuido un 30% frente al 2019.

¿Cuáles cree que son los retos del agro?

El primero es el cambio climático. El segundo es el suministro de insumos de fertilizantes y si la guerra no para, van a venir más costos, porque hay una poca oferta.

Sin embargo, lo más importante es que haya una seguridad jurídica para invertir en el campo y una política de Estado, no del gobierno de turno.

Eso es lo que necesitaríamos para que el campo pueda florecer en Colombia y podamos sustituir importaciones, sobre todo de maíz.

¿Cuánto le cuestan a Colombia esas importaciones?

En este momento unos $14 o $15 billones, es el presupuesto de esos productos.

¿Cómo van a abordar como empresa el consumo de maíz nacional?

El maíz nacional es fresco, se acaba de recolectar y se cosecha en varias regiones semestralmente.

Los maíces importados, que llegan a Colombia, son grado número 2 o 3 que son para el consumo animal.

Son maíces muchas veces guardados por dos o tres años. Los nuestros son aptos para consumo humano.

Si el Invima nos ayuda con estos temas y que todos estos maíces no vayan a al consumo humano, sino al consumo animal para alimentos concentrados, apoyaríamos el campo colombiano y a los productores.

DIANA K. RODRÍGUEZ T.
PERIODISTA PORTAFOLIO

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