Rodolfo Segovia S.
columnista 

Sobre ruedas

En muchas partes donde hay sistemas de trenes bien desarrollados se transportan combustibles.

Rodolfo Segovia S.
POR:
Rodolfo Segovia S.
marzo 26 de 2020
2020-03-26 10:29 p.m.
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A Colombia no la acaba la pandemia. Y en la creatividad está el futuro. Por eso vale la pena resaltar un emprendimiento con imaginación que se llama Inversiones Delrayo y Transporte Ferroviarios del Caribe.

La idea es simple. En muchas partes donde hay sistemas de trenes bien desarrollados se transportan combustibles. En Colombia está la carrilera. ¿Por qué no utilizarla? Como lo ha determinado un estudio de la Upme (Unidad de Planeación Minero Energética de Minminas), el país necesita un nuevo corredor de transporte de combustibles para el interior del país.

Los rieles que van de Ciénaga a la Dorada son un corredor. Ya desde aproximadamente la mitad del camino, Chiriguaná-Ciénaga, se transportan eficientemente hoy 50 millones de toneladas año de carbón del Cesar para la exportación desde Ciénaga.

Después de Chirguaná los rieles se internan hacia dos puntos nodales de la distribución de combustibles: Barrancabermeja (Galán) y, un poco más adentro, Sebastopol. Ese trecho, hasta Dorada, transporta hoy solo 50.000 toneladas al año, pero es capaz, con pocas mejoras, para no menos de 50 veces más.

Para aterrizar las ideas, se necesita: un puerto (Ecopuerto) con sus tanques de almacenamiento en Ciénaga (ya los empresarios han obtenido la concesión de la ANI), el empate de tubos hasta el ferrocarril (de uso público) y el material rodante con sus sistemas de seguridad (señales, etc.).

Se necesita, además, el acceso al corredor Chiriguaná-Dorada, para lo cual ya se ha presentado una APP. Y por último, se requiere una tarifa competitiva con los oleoductos, actual o por venir, que existe.

El interior del país requiere hoy el abastecimiento confiable de alrededor de 160.000 barriles por día (bd) (incluido el diluyente para el transporte de petróleos pesados desde los pozos). Los obtiene de los excedentes de Cartagena, más allá del suministro a la Costa Caribe, y de importaciones.

Para introducirlo, utiliza el único poliducto disponible, que va desde Santa Marta (Pozos Colorados) hasta Galán y Sebastapol. Su capacidad operativa por limitaciones en el puerto de Pozos Colorados es de 105.000 barriles por día (kbd). Los 55 kbd faltantes se mueven por carrotanque desde Cartagena, a un costo enorme en todos los frentes. Esa es la oportunidad del tren.

Don Sancho Jimeno, el héroe de Cartagena en 1697, también tenía ojo para los negocios. Montó en las extensas dehesas de la viuda con quien casó, una empresa de carne, leche, queso y mantequilla, a más caña y trapiche para fabricar aguardiente. Todo con esclavos, como se hacía entonces.

En vista del déficit de transporte, la Upme propone que se estudien alternativas de oleoducto desde Cartagena, que cuestan más de US$1.000 millones y que pagarían por galón todos los usuarios. No hace falta.

El empatar el poliducto actual con el puerto en Ciénaga lo lleva a su verdadera capacidad efectiva que es de 140.000 bd, porque remueve las limitaciones del recibo en Pozos Colorados. Para lo demás está el ferrocarril que se expande como un fuelle con la demanda. No como el tubo inflexible que hay que construirlo de una vez para la demanda presente y futura.

El emprendimiento de los señores Daniel Tenjo y Alejandro Echavarría vale US$350 millones.

Rodolfo Segovia
Exministro - Historiador.
rsegovia@sillar.com.co

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