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'Cerrar ciclos no es fracasar'

Reconocer que todo tiene fecha de caducidad plantea un reto mayor y es lograr que la relación y razón de ser está alineada con el propósito de vida.

Su principal baza es que, al contrario que otras herramientas similares, define en todo momento las limitaciones y requisitos de cada ejercicio para que el usuario sea consciente de la dificultad o duración de la serie en cuestión. Sus vídeos, explicacion

No se apegue a nada, sepa que todo tiene fecha de expiración, disfrute lo que tiene, goce lo que lo hace feliz.

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Portafolio
octubre 29 de 2019 - 08:47 a. m.
2019-10-29

Vivimos en una cultura donde nos acostumbraron a que las cosas debían durar para siempre. Y si puede que sea un sueño o aspiración loable de conseguir. Está bien que cuando iniciemos una relación o un proyecto tengamos el objetivo que sea una relación duradera a largo plazo. Considero que lo que está mal es encerrarnos a pensar que un proyecto o una relación tiene que ser para siempre, sin darle la oportunidad a que se pueda acabar.

(Colombianos no cumplen sus sueños por miedo al fracaso). 

Un amigo cercano decidió con la novia ser novios eternos y me decía que el ser novios implicada un compromiso mayor que estar casados. La razón que me dada es que en un noviazgo se debe “luchar” o mejor “conquistar” a diario, mientras que un matrimonio suele ser un “producto terminado”, en el cuál gracias a un ritual o a una creencia esta relación debe durar “hasta que la muerte los separe”.

En el mundo de los negocios, luego de haber tenido 7 socios y haber tenido que cerrar 4 empresas, también encuentro que pasa algo similar, desde el día que se firman los estatutos es usual que pensemos que la empresa, la visión o el propósito que dio origen a dicha sociedad debería durar para siempre.

En la última sociedad que tuve con una persona de mucha experiencia en el mundo de la publicidad, la narrativa de constitución de la sociedad empezó al revés… (o al derecho). Mi socio me dijo que lo primero que debíamos hacer si queríamos ser socios era planear las causales de disolución o terminación de la sociedad. Acto seguido redactamos acuerdos tales como que dos socios podían sacar el tercero pagándole un año de las utilidades del año inmediatamente anterior. Luego redactamos otros de acuerdos que reconocían una realidad empresarial que aplica para las relaciones personales por igual: Las cosas se acaban. En el caso de relaciones personales tener un acuerdo prenupcial hace que el dolor de la separación no sea mayor.

Los seres humanos tenemos una fecha de expiración, no sabemos si está determinada desde que nacemos o dependiendo de factores tales como la alimentación y/o estilo de vida podemos alargar el tiempo que permaneceremos en esta tierra. Lo que sí es seguro es que algún día nuestro nombre estará impreso en esos carros largos de color vino tinto que van por la autopista norte.

Las cifras avalan esta realidad. Cada día son más los matrimonios que deciden separarsen.

(En Colombia, ¿nos casamos o nos divorciamos más?). 


Por otro lado, según Confecámaras menos del 30% de las empresas lograr “sobrevivir” los primeros 5 años. Entonces hay una realidad que está muy contrastada con un ideal de eternidad que está en el imaginario de muchas personas.

Reconocer que todo tiene fecha de caducidad nos plantea un reto superior y es lograr que cada día nuestra relación y razón de ser está alineada con nuestro propósito de vida. Y como el ser humano es un ser en constante cambio, hasta el propósito de vida puede cambiar. Y cuando cambia el propósito de vida usualmente se presentan inconformidades con muchas realidades actuales.

La reinvención es una necesidad humana y un derecho a ejercer. Si ya su empresa por mas que le esté dando utilidades no lo satisface lo mejor es que tome la decisión de vender o liquidarla. Si su relación de pareja no va con su estilo de vida lo mejor es que tome la decisión y salga a buscar su nueva relación, se vale también estar solo un tiempo o para siempre. Aclaro, para mí el mejor estado es tener una relación estable donde reine el amor, pero si por estar buscando el matrimonio perfecto está sacrificando su esencia es mejor que le dé una pensada al tema…

No se apegue a nada, sepa que todo tiene fecha de expiración, disfrute lo que tiene, goce lo que lo hace feliz. Y si existen áreas de vida que no lo satisfacen, laboral, espiritual, de pareja, pues dese la oportunidad de cambiar. Nada mejor que lograr una integralidad entre lo que se piensa, se hace, se tiene y el propósito de vida. Para mi el fracaso, si es que esa palabra existe, está en estar atado algo o alguien que ya no lo está energizando para crecer. Reinvéntese y sea cada día una mejor versión de usted mismo. Si hay situaciones que están impidiendo su avance, de un paso al lado y re inicie, recalcule….


Juan Carlos Briceño Trujillo. Profesor de Marketing de la Universidad del Rosario y CESA. CEO Shape Marketing.
Especial para Portafolio

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