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Cinco factores para la enseñanza en línea durante la cuarentena

Una de las mayores necesidades en este momento es una mayor comprensión de cómo educadores pueden ser más efectivos cuando enseñan de forma remota.

Educación a distancia

Para los maestros, los cambios abruptos en las rutinas diarias y el aislamiento físico de los estudiantes han presentado nuevos desafíos.

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abril 23 de 2020 - 06:10 p. m.
2020-04-23

Más de 300 millones de estudiantes en todo el mundo tienen su educación interrumpida por la propagación del coronavirus. Las escuelas y universidades nunca se habían visto afectados por una crisis de estas características y se han enfrentado al reto de trasladar a los estudiantes de manera masiva e inmediata al mundo de la educación en línea. Mientras que los trabajadores de la salud en todo el mundo arriesgan sus vidas en la primera línea de la pandemia de coronavirus, los héroes ocultos trabajan en silencio atendiendo la educación y el bienestar de los niños.

(Educación virtual fomenta las habilidades laborales del futuro). 

Para los maestros, los cambios abruptos en las rutinas diarias y el aislamiento físico de los estudiantes han presentado nuevos desafíos y preocupaciones sobre cómo mantenerse conectados y apoyar el bienestar y el aprendizaje de los estudiantes. Adela Cruz, Rectora del Colegio Nueva York de Bogotá menciona: “En realidad los colegios no estábamos preparados para brindar un servicio educativo desde la virtualidad y menos los padres y los alumnos, por lo cual, para todos ha sido un proceso de alfabetización tecnológica para realizar videoconferencias, ubicar herramientas y hacer uso de ellas”.

(Las aulas virtuales, estrategia clave para mejorar la educación). 


Sin embargo, en estos tiempos de interrupción de nuestras actividades diarias, incluida la vida en el colegio, es importante encontrar nuevas formas de brindar educación a los estudiantes. Una de las principales necesidades en este momento es una mayor comprensión de cómo los educadores pueden ser más efectivos cuando enseñan de forma remota. Por ello, Adela Cruz sugiere algunas ideas para aquellos que están enseñando remotamente:

1
Comunicación: durante un momento como estos, la comunicación constante entre profesores, padres y estudiantes es más importante que nunca. En un entorno online, la ansiedad de todos es alta y los canales de comunicación deben ser frecuentes, claros y concisos.
2
Planeación y creatividad: Confiar solo en las conferencias sincrónicas utilizando una plataforma de sistema de gestión de aprendizaje no es lo ideal. Si bien se puede aprender algo de esa manera, hay que asegurarse de complementar con otras actividades más interesantes, como las discusiones. Para ello, es importante una buena preparación de los contenidos antes de implementar el aprendizaje en línea con los estudiantes. Es aconsejable buscar formas creativas de enseñar, especialmente a los más pequeños.
3
Proporcionar un aprendizaje robusto: En estas circunstancias, es tentador para los maestros cargar guías extensas de trabajo para que los estudiantes completen y envíen. Sin embargo, en estos momentos, las actividades y tareas online deberían ser al menos tan atractivas como la experiencia en el aula. Acciones como dividir el aprendizaje en pequeñas partes, ser claro sobre las expectativas de participación en línea y brindar retroalimentación inmediata, o al menos frecuente, ayudarán a mantener motivados a los estudiantes.
4
Diseñar un aprendizaje independiente: Tenga en cuenta que los padres pueden estar en el trabajo o trabajar desde casa y no pueden ayudar mucho. Es importante diseñar un aprendizaje que no requiera mucho apoyo de los padres que ya podrían estar abrumados. Una de las mejores herramientas para apoyar a los padres es racionalizar la información al crear un lugar para todas las tareas, horarios y expectativas. De esta forma los padres podrán tener acceso a las tareas y horarios de sus hijos.
5
Agregar la herramienta emocional: Consulte con los estudiantes y compañeros de trabajo, especialmente aquellos que se sienten menos cómodos con las herramientas digitales para ver si necesitan ayuda o alguien con quien hablar. Tomarse el tiempo para controlar los sentimientos de ansiedad de los estudiantes es tan importante, como controlar lo académico.

“El trabajo, desde la virtualidad se duplica y hasta se triplica, ya que poder atender de manera individual la angustia de las familias y estudiantes, para acceder a realizar sus actividades y hasta la combinación de actividades del hogar, hace de esta tarea algo complicado y que solo la dedicación, compromiso y vocación logra superar las dificultades para optimizar el acompañamiento a nuestros estudiantes”, agrega Cruz.

Finalmente, es importante que las instituciones evalúen cuidadosamente sus estrategias de enseñanza remota en todos los cursos durante la crisis de Covid-19. Las instituciones deben tener en cuenta la retroalimentación de sus estudiantes y profesores para mejorar sus planes de contingencia para impactar positivamente la enseñanza y el aprendizaje.

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