Crisis de Europa le pone freno de mano a Salón del Automóvil

La exhibición más importante de la industria automotriz abrió ayer sus puertas al público en París.

El Onyx de Peugeot, apuesta de la fábrica francesa.

EFE

El Onyx de Peugeot, apuesta de la fábrica francesa.

POR:
septiembre 28 de 2012 - 12:23 a.m.
2012-09-28

El Salón Mundial del Automóvil de París abrió ayer sus puertas bajo el espectro de la crisis de Europa, que se llevó por delante a la emblemática fábrica de PSA Peugeot Citroen en las afueras de la capital francesa y que, según los fabricantes, seguirá pesando en el mercado europeo en 2013.

El francés PSA Peugeot Citröen, número dos europeo, prevé un crecimiento del mercado europeo “en torno a cero o ligeramente negativo” en 2013, después de una caída del 8 por ciento este año, dijo su presidente, Philippe Varin.

El presidente de Renault, Carlos Ghosn, comparte este análisis y se refiere a un “mercado estable, en el mejor de los casos, o ligeramente a la baja”, en una entrevista al diario Le Figaro.

El grupo revisó a la baja sus previsiones para Europa hasta -8 por ciento en 2012.

El número uno europeo, el alemán Volkswagen, también se muestra pesimista y no espera “ninguna mejora fundamental rápida en el mercado”, según Christian Klinger, miembro del comité ejecutivo.

PSA, con dificultades financieras, ya ha puesto en marcha una serie de medidas para reducir sus costos ante la caída de las ventas de coches en Francia, España e Italia, mercados de los cuales depende enormemente. Quiere también suprimir 8.000 puestos en Francia y cerrar la emblemática fábrica de Aulnay-sous-Bois, en las afueras de París.

Renault no ha llegado todavía a ese punto pero no está seguro de poder superar su récord de ventas este año, tal y como lo esperaba meses atrás.

ESQUIVAR LA CRISIS

La crisis obliga a los constructores a adaptarse. Para Varin, las capacidades de producción deben reducirse en el Viejo Continente y su grupo no puede ser el único en actuar en este sentido.

La prensa anunció recientemente posibles cierres en Fiat, al igual que en Opel, filial alemana de General Motors. Opel ya ha despedido a más de 11.000 empleados en Alemania desde el pasado mes, casi la mitad de su personal.

“Es importante tener un plan para salir de la crisis. Estoy seguro de que encontraremos una solución”, declaró su director de ventas, Alfred Rieck.

A la inversa, BMW no va a recurrir al desempleo parcial, afirmó su jefe de ventas y mercadeo, Ian Robertson, gracias a “una demanda superior a nuestras capacidades para algunos productos”.

Tanto Varin como Ghosn pidieron una reducción del costo laboral y la necesidad de una mayor flexibilización laboral.

Algunos constructores, sin embargo, van a contracorriente del pesimismo reinante, como por ejemplo el japonés Toyota, que espera ser rentable este año en Europa y aumentar sus ventas. Toyota, que próximamente comercializará nuevos modelos, es el líder de los vehículos híbridos.

La exhibición está abierta, pero con el freno de mano puesto.

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