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Desnutrición crónica en niños, un mal por combatir

Paula Escobar, directora de Fundación Éxito, explica la tarea de esa institución que busca erradicarla en menores de 5 años para el 2030.

Paula Escobar, directora de Fundación Éxito.

Paula Escobar, directora de Fundación Éxito.

Archivo particular

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Portafolio
octubre 04 de 2019 - 06:37 p. m.
2019-10-04

Más de 246.000 niños se han beneficiados de las labores de la Fundación Éxito que trabaja por la erradicación de la desnutrición crónica infantil.

Paula Escobar, directora de la institución, explica el trabajo que realiza y llama la atención a todos los actores sociales para que sean conscientes de la importancia de luchar contra este flagelo.

(‘A la desnutrición infantil hay que combatirla más’). 

¿Cuál es el impacto de la desnutrición crónica infantil?

La desnutrición crónica tiene dos caras al menos, la de los individuos que la padecen y la de la sociedad que la manifiesta en su capital social.

Estudios señalan que el coeficiente intelectual de una persona adulta depende de su peso al nacer: a menor peso es menor el coeficiente intelectual.

Dado que es un fenómeno multicausal, su reconocimiento como un problema de esta naturaleza obliga a la institucionalidad a abordar asuntos de tipo estructural como los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, de acceso y calidad de los servicios de salud, de mejora del sistema educativo y de empoderamiento comunitario. Este reconocimiento es el cimiento para visibilizar la responsabilidad compartida entre todos los sectores para darle el estatus a la nutrición como un valor social.

¿Y el impacto económico?

Máximo Torero, director del Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) y Director Ejecutivo del Banco Mundial para América Latina (Sur), afirma que hay un efecto directo entre la desnutrición crónica y la productividad de un país. Calcula que el costo económico de la desnutrición crónica es de 2.800 a 3.500 millones de dólares y el 4.5% del PIB a nivel mundial.

(Un país sin pobreza y desnutrición infantil). 


También afirma que el crecimiento económico por sí solo no mejora proporcionalmente esta situación, sino que es indispensable mejorar los indicadores de desigualdad como la accesibilidad, la infraestructura y la calidad de la atención en salud, nutrición, cuidado y crianza para disminuirla significativamente esta situación.

¿Cuáles son las barreras para luchar contra este flagelo?

Es un mal silencioso. Si bien el retraso en talla se nota físicamente, lo más grave ocurre en el cerebro: cuando se padece desnutrición crónica no se están generando las conexiones neuronales que impulsan el crecimiento normal del cerebro, proceso que se cumple en un 75% durante los primeros 1.000 días de vida. Este proceso puede ser irreversible. Es decir, que se trunca para siempre la posibilidad del desarrollo cognitivo, emocional y físico que se impulsa en la primera infancia. La otra barrera es que es un mal que padece uno de cada 9 niños en Colombia, y sobre esto falta conocimiento y conciencia desde las entidades estatales y los tomadores de decisiones.

Además, la desnutrición crónica es multidimensional: muchos aspectos la causan.
No es un tema sólo de falta de alimentos. Puede ser ocasionada por hambre prolongada, falta de agua potable, falta de acceso a saneamiento básico, a servicios de salud, por el bajo nivel educativo de la madre, o por falta de conocimiento sobre el papel salvador y protector de la leche materna, entre otros.

¿Cuáles son los retos del sector empresarial para combatir la desnutrición crónica infantil?

Ponemos a disposición del Gobierno nacional nuestro conocimiento y trayectoria como entidad social comprometida con la nutrición de la primera infancia.

Fundación Éxito se considera una aliada de quienes se comprometen decididamente con el propósito de superar el flagelo.

¿Cuál es la labor de la Fundación Éxito?

Con más de 38 años de trayectoria, ha contribuido al desarrollo social del país desde diferentes iniciativas para beneficiar población vulnerable. Desde el 2004 priorizó la primera infancia, apoyando e ideando estrategias de atención con la financiación de proyectos educativos, de nutrición y complementarios y en el año 2013 focalizó su atención en el próposito de liderar la erradicación de la desnutrición crónica en Colombia. 

(Población mal alimentada bajaría 50%).


Como estrategia del Grupo Exito en 2013 nació la mega Gen Cero, que dio a la Fundación Éxito la posibilidad de movilizarse para que sus objetivos y sueños por la primera infancia colombiana trascendieran hacia un interés de la nación, para superar un indicador de país. Gen Cero significa primera generación con cero desnutrición crónica en menores de 5 años en Colombia para el 2030.

¿Qué destaca de los recientes premios por la Nutrición infantil?

Este 16° Premio demostró que desde todos los sectores existen oportunidades de proteger nuestra niñez. Este año fueron más de 20 finalistas, gestores de proyectos de Antioquia, Vaupés, Cundinamarca, Boyacá, Atlántico y Risaralda.

Por ejemplo. Mosquera, Cundinamarca, fue el municipio sobresaliente en la categoría gubernamental que reconoce el compromiso en este campo. Sempertex fue la única empresa que llegó como finalista por capitalizar con hechos el compromiso de facilitar la lactancia materna en el entorno laboral.

¿Cuánto invierte la Fundación Éxito en Gen Cero? ¿Cuántos niños y familias son impactados? ¿Con cuántas fundaciones están?

Desde nuestra apuesta por darle un giro a la desnutrición crónica en menores de 5 años (Gen Cero) hemos invertido en promedio cerca de $20.000 millones y beneficiado desde 2014 y hasta 2018 más de 246 mil niños.

En promedio anual contamos con 100 instituciones aliadas especializadas en atención integral a la niñez para llevar el beneficio de los programas de complementación alimentaria y nutrición a lo largo y ancho de la geografía nacional.

¿De dónde provienen los recursos y en qué se invierten?

Hay aportes del Grupo Éxito, aprobados por sus accionistas. También hay donaciones por la labor de reciclaje, aportes de alimentos y no alimentos que se canalizan a través de bancos de alimentos.

Igualmente, están los aportes voluntarios clientes (goticas), aportes proveedores y empresas, de empleados propios y de aliados. También se incluyen recursos propios de la Fundación.

¿Cuáles son las metas para el año entrante?

Conservar niveles de inversión que garanticen dinámica de cobertura.


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