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La importancia de tener una mentalidad de abundancia, según experto

Juan Diego Gómez, quien administrador de empresas y autor de cuatro 'Best Sellers', también explica por qué nos aferramos al conformismo.

Juan Diego Gómez

Para Juan Diego Gómez, pensar en abundancia es integrar conceptos como el de 'ingreso pasivo', es decir, cómo recibir dinero sin trabajar todos los días.

Cortesía

POR:
MARÍA CAMILA PÉREZ GODOY
mayo 28 de 2021 - 11:47 p. m.
2021-05-28

Los buenos hábitos y el pensamiento de abundancia son para Juan Diego Gómez, el autor de cuatro 'Best Sellers', la clave para conseguir la vida personal y financiera anhelada. Ser irreverentes no es algo negativo, sino un actuar diferente a los demás para hacer parte de ese mínimo porcentaje de quienes realmente consiguen el éxito.

¿En qué se diferencia este de sus otros libros?

Manual para irreverentes es un libro enfocado en vivir una vida diferente. Y es que muchas personas sentimos que estamos para mucho más de lo que hemos hecho, pero hay desafortunadamente una serie de herencias del pasado, llámese familia, falta de autoconfianza o el “qué dirán” que obstaculizan ese desarrollo. Este libro atiende ese problema y da luces para la vida que queremos.

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¿Qué es una persona irreverente?

La principal irreverencia es con nosotros mismos, exigirnos mucho más de lo que le exigimos a los demás. Hay que revelarnos entonces contra nosotros mismos por ser perezosos, conformistas, por perder tiempo, por dormir tanto, por tener amigos tóxicos, por no leer, por procastinar. Esa es la verdadera rebeldía, no rebelarse contra el otro.

Irreverencia es decir, “por qué voy a seguir trabajando en un empleo que no disfruto”, por ejemplo.

¿Qué es una mentalidad de abundancia?

Mentalidad de abundancia son cosas como pensar que no se necesita elegir entre tener amigos o plata, sino que se pueden escoger las dos cosas. Hay mucha hipocresía frente al tema del dinero, muchos que critican a los ricos, pero son los que más compran loterías para convertirse en los ricos que tanto critican.

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La pobreza mental es digna de poco. Por el contrario, una riqueza obtenida lícitamente inspira. La ambición es el motor de los pueblos y si algo necesita este país es mentalidad de abundancia para crecer. Es importante generar más riqueza para que la gente tenga más posibilidades.

¿Qué tan viable es tener esa mentalidad en esta coyuntura?

Voy a poner dos ejemplos concretos: en plena pandemia saqué un nuevo Best Seller y construí la casa de mis sueños. Para todos las circunstancias son diferentes, pero también hay que dejar de quejarse, exigirse a sí mismo, y, sobre todo, tener buenos hábitos.

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Hay que leer varios libros al mes, seguir cuentas en YouTube de referentes de éxito, rodearse de gente feliz y exitosa. La pobreza es una suma de horas mal utilizadas. El problema son los malos hábitos.

Hay un video en YouTube que se llama “10 maneras de destruir un computador” que tiene 25 millones de reproducciones, mientras que el de “las mejores acciones de Wall Street en el 2021 según los analistas” solo alcanza las 11.000. Entonces mientras la gente le siga dando tanta importancia al entretenimiento por encima de la educación, siempre serán pobres.

¿En qué consiste el punto que plantea sobre los bancos?

El mundo está lleno de plata, pero no se va a ver si se tiene una mentalidad pobre.

Yo soy pionero en América Latina en inversiones por internet y hoy hablar de esto es lo más normal, pero hace 21 años no lo era, y una de las cosas que más me ayudó a tener libertad financiera fue usar plata de los bancos para hacer operaciones por internet particularmente en los mercados de divisas, lo que se conoce como el mercado Forex.

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Los bancos, para quienes invierten por internet, son grandes proveedores de liquidez. ¿Cuál ha sido la queja histórica de las personas? “con qué plata”, “no tengo para invertir”, y eso muchas veces con operaciones rápidas sin pagar un solo dólar por concepto de intereses se logra allí. Además, dicen que los bancos se las ganan todas, pero yo me pregunto por qué entonces no tienen acciones allí.

¿Por qué nos aferramos al conformismo?

Porque es una zona de confort muy tentadora, y la mayoría de la gente no es ambiciosa. A veces se llega a un empleo que inicialmente se preveía que fuera temporal, pero termina no siéndolo y la gente se queda allí porque le pagan y con eso paga las deudas. Entonces por más de tener otro propósito de vida se quedan en un empleo que no disfrutan por miedo, y el miedo no da plata, el miedo sepulta sueños. Pero bien utilizado, este se convierte en una razón de progreso.

Y por eso plantea que no se debería tener una única fuente de ingreso...

Cuando yo pregunto a las personas que qué harían con sus ingresos si su trabajo se detiene mañana, la mayoría responde que se acabarían. Depender de un solo salario es un suicidio financiero porque el salario es prestado.

Hay que tener entonces una planeación financiera, pero también poner a trabajar a la tecnología, e incluso al mismo dinero. Hay un concepto bien interesante que se llama el “ingreso pasivo” y es la plata que me llega sin tener que trabajar por ella todos los días. Yo tengo 700 videos en YouTube aproximadamente y Google me paga por ellos.
La clave es poner a trabajar esas tres cosas: el dinero, tecnología, y a más personas por uno.

MARÍA CAMILA PÉREZ GODOY
Redactora Portafolio

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